Desde los Países Bajos, más que un principio en sí lo que querríamos proponer es la concreción de los principios de integridad y objetividad. Así consideramos que sería recomendable incluir que, encaso de que un funcionario fuera incapaz de resolver una cuestión, ya sea por un asunto de conflicto de intereses o por falta de conocimiento (y es este segundo punto el que realmente queremos enfatizar), transfiriera el asunto a un compañero. Se pretende evitar así los casos de incompetencia fácilmente evitables y que podrían traer causa de grave trastorno a los ciudadanos.
Y es que obtener una respuesta incompleta o incluso errónea de unas instituciones relativamente jóvenes y que no gozan aún de la plena confianza del ciudadano podría dar lugar a una mala reputación que, de expandirse, o incluso generalizarse, podría dar lugar a un alejamiento de las Instituciones comunitarias, precisamente el efecto contrario al que se pretende conseguir.
M.P. Aguinaga Abogada del Estado de los Países Bajos
Desde Bulgaria, nos gustaría profundizar en el primero de los principios de la función pública que deben guiar a los funcionarios de la UE, el del compromiso con la UE y sus ciudadanos. Dicho principio insta a los funcionarios a reconocer que las instituciones de la Unión Europea existen para servir a los intereses de la Unión y de sus ciudadanos, y por tanto, a evitar que cuando se planteen conflictos entre los intereses de un Estado Miembro (EM) y los de la UE, los funcionarios de los EM no actúen en provecho de su propio Estado. De esta forma, podríamos sugerir un nuevo principio más concreto: el principio de probidad (que significa: “rectitud de ánimo, integridad en el obrar”). Este principio, instaría al funcionario público a actuar con rectitud y honradez, procurando satisfacer el interés general y desechando todo provecho o ventaja personal, obtenido por sí o por otra persona, y también le obligaría a exteriorizar una conducta honesta. Como podemos observar, esta descripción supone una declaración clara y concisa de la actitud que deben adoptar los funcionarios públicos. Además, el principio de probidad, cumple las finalidades de la declaración del DPE de promover elevados niveles de comportamiento de las instituciones, impactar favorablemente la cultura de estas y aclarar valores que la UE ha de demostrar mediante su conducta. Por otra parte, también contribuiría a reforzar el establecimiento del Mercado Único, ya que uno de los supuestos necesarios para su funcionamiento es el de procurar satisfacer el interés general. En lo que respecta a Bulgaria, como sabemos, ahora precisamos de ayuda exterior para poder explotar eficazmente nuestros recursos, y desgraciadamente, padecemos de ciertos problemas de corrupción en nuestros propios órganos. Confiamos en que el principio de probidad, de ser practicado por todos los funcionarios públicos de la UE, constituya una ayuda importante tanto para la modificación de la infraestructura institucional del país como para los dos problemas a los que nos hemos referido al principio de este párrafo.
Maria Errasti, Abogada del Estado de Bulgaria Fernando Sáinz de Aja, Ministro de Asuntos exteriores de Bulgaria
Desde Letonia queremos animar al actual Defensor del Pueblo Europeo, el griego Nikiforos Diamandouros, y con carácter general a quien desempeñe el cargo de DPE en futuras ocasiones, a reglar la actuación de los funcionarios públicos europeos teniendo como centro de referencia su función principal, es decir, investigar las reclamaciones por mala administración por parte de las instituciones y organismos de la UE.
Para el buen funcionamiento de la actuación de los funcionarios públicos europeos, queremos recordar que los principios básicos de toda administración se centran en el principio de eficacia, o sea, capacidad para lograr los cometidos que deben desempeñar, el principio de jerarquía, el de descentralización y desconcentración de las competencias.
Esto puede parecer suficiente para un ejercicio efectivo de los cargos de los funcionarios, cumpliendo cada uno con sus cometidos y sin interferir en las competencias de los demás. Sin embargo, en la practica esto no asegura un buen funcionamiento de la administración a nivel europeo, ni de la labor de sus funcionarios públicos.
Por ello, sugerimos al Defensor del Pueblo Europeo que tenga en cuenta el principio de coordinación y su efectivo cumplimiento.
Este principio de coordinación debe reglar la actuación de los funcionarios públicos europeos, poniendo en común sus actuaciones y enlazando sus funciones llevando al correcto funcionamiento del conjunto de las instituciones.
En definitiva se trata de conseguir una unidad de actuación que lleve a conseguir el cumplimiento de los demás principios básicos que reglan la actividad de los funcionarios públicos europeos. La coordinación, tanto entre los miembros de una institución como entre instituciones distintas adquiere una enorme prioridad para encontrar la eficacia que comentamos al principio. Por tanto, el Defensor del Pueblo Europeo debe regular la existencia de una buena comunicación dentro de las instituciones europeas y entre las distintas instituciones al mismo tiempo.
En conclusión, sugerimos al DPE que regule el principio de coordinación para conseguir una unidad de actuación que haga eficaz la labor de las instituciones europeas.
Aarón Domínguez Domínguez, Abogado de Estado de Letonia Sara Ruiz Díez, Ministra de Asuntos Exteriores de Letonia
Como funcionaro público de un país miembro de la UE, considero muy positivo este Proyecto del DPE, en tanto que hoy en día la posición de funcionario público queda, en demasiadas ocasiones, desvirtuada debido a la poca rectitud de ciertos funcionarios.
Los principios arriba recogidos son totalmente necesarios y esenciales, pero desde mi posición considero que falta un principio, que puede parecer no demasiado relevante, pero que en la práctica tiene elevada importancia. Tal principio es el de confidencialidad.
En este sentido, todo funcionario público ha de guardar discreción respecto a los hechos e informaciones que tenga conocimiento en el seno del ejercicio de sus funciones (independientemente si el asunto se califique como confidencial o no). Este principio exige el compromiso responsable y leal de cada funcionario público. Gracias a la confidencialidad, se podrá evitar que los asuntos públicos sean objeto de manipulación.
Obviamente, tal principio tiene sus límites, como por ejemplo el derecho de información por parte de los ciudadanos.
Por lo tanto, sugiero que el incipiente Proyecto, no pase por alto el principio de confidencialidad, pues completa la esencia de los principios de integridad y transparencia.
Antón Adanero Guinea, Abogado del Estado de Irlanda.
Considero que uno de los principios generales que deben guiar la acción del funcionario, es la idoneidad profesional. Creo que un contexto de competencia implica aspectos formativos y profesionales que se den en el sujeto de forma dinámica y compleja, y que permitan en el funcionario versatilidad y desempeño de sus funciones, a partir de las normas y exigencias contextuales del entorno en que se encuentra. Y creo que un contexto europeo, como en el que trabajo, requiere un gran esfuerzo, profesionalidad y formación, ya que se está ante una posición de gran responsabilidad.
Literalmente el principio de idoneidad tiene como expresión "“que adquiere su relevancia como calificador del desempeño del sujeto competente, al expresar el nivel esperado de este, en correspondencia con los requerimientos y normas establecidas por el contexto socio profesional”.
Por último resaltar que para cumplir con este principio fundamental a mi parecer, es necesario: tener un evidente desempeño de las funciones; que exista una coexistencia entre el desempeño de las funciones y las normas que guían el trabajo; tener en consideración las exigencias y normas inherentes a la profesión, cargo,...; tener capacidad para adaptarse a los cambios que se produzcan y a toda situación que requiere una atención más personal con cualquier tipo de ciudadano; por último es un elemento que guía la actuación y modifica los saberes y competencias desde el proceso de desempeño profesional del sujeto.
Como funcionario público del Estado de Luxemburgo considero fundamental este principio, ya que el hecho de representar a mi país y hablar por él, exige como mínimo un nivel de profesionalidad y saber estar.
Juan Berga Socías Abogado del Estado de Luxemburgo
Desde el punto de vista de Bélgica, estamos de total conformidad con los principios establecidos por el Defensor del Pueblo Europeo en el marco del desarrollo de las distintas funciones públicas. Especialmente, nos parecen de vital importancia los principios de “transparencia y objetividad”.
Sin embargo, nos gustaría destacar uno de los principios que consideramos más importantes para la eficacia de la actuación y la función pública: el reconocimiento de las mismas por parte de los ciudadanos europeos. Por tanto, nos gustaría enfatizar en este comentario el esfuerzo que tienen que hacer las instituciones europeas para hacer crecer en los ciudadanos la confianza en las mismas y, el sentimiento de apoyo que han de recibir los ciudadanos de la UE. Queremos fomentar que la relación existente entre el ciudadano y el Estado en el ámbito nacional, se dé de manera análoga entre los ciudadanos de la Unión, y Europa.
Para fomentar este vínculo de confianza entre ciudadanos e instituciones, creemos que hay que potenciar no sólo la publicidad de las distintas instituciones de la UE, sino también las funciones de éstas y las herramientas que tienen los ciudadanos para ejercer sus derechos en el marco de la Unión Europea. No se trata más que de acercar las instituciones y el uso efectivo de las mismas a los ciudadanos. ¡Queremos que los ciudadanos de la Unión se sientan plenamente Europeos!
Este principio, junto con los de cooperación y coordinación de los Estados, impulsaría más aún el camino que Europa ha seguido durante los últimos años, y que se dirige a la total unidad de los Estados miembros como una única potencia consolidada y firme.
Paula Izu Zabalza, Ministra de AAEE de Bélgica Patricia Arrieta Munduate, Abogado del Estado de Bélgica
El defensor del pueblo tras investigar los casos de mala administración en las actividades de las instituciones de la UE ha llegado a la conclusión de que los funcionarios deberían disponer de una declaración clara y concisa de los principios de los funcionarios europeos. Por ello se ha elaborado el proyecto de declaración de principios de la función pública para los funcionarios de la UE. Desde Eslovenia consideramos que la creación de este proyecto implica una capacidad de autocrítica y un deseo de mejora por parte de los funcionarios de la UE, que ha de ser reconocido. Además creemos que los principios establecidos en el proyecto son todos necesarios para que la actividad funcionarial europea funcione correctamente.
Sin embargo, a los principios de integridad, objetividad, respeto a los demás y transparencia sería preciso añadir el principio de "INDEPENDENCIA". La importancia de este principio deriva de el hecho de que los funcionarios y sus tareas están sometidos, en muchas ocasiones, al control de los órganos políticos y a las líneas de actuación que éstos deciden llevar a cabo. Por tanto, es necesario que la actividad de los funcionarios de la UE goce de la independencia necesaria para que puedan ejercer sus funciones de manera objetiva, justa, imparcial y sobre todo, no influída por intereses políticos.
En conclusión, el principio de independencia es necesario para garantizar una buena marcha dentro de la Unión Europea de la actividad funcionarial ya que garantiza que las decisiones de actuación estén supeditadas a los intereses de la comunidad y no condicionadas por otros órganos e intereses.
Ana Mozas Mozas, Ministra de AAEE de Eslovenia Teresa Cano Arias, Abogada de Estado de Eslovenia
En Finlandia somos un Estado social con un amplio aparato burocrático, entre los factores decisivos de este cuerpo podemos destacar el de una típica burocracia basada en el imperio de la ley; nuestro sistema político de consenso, que pone el énfasis en la solución de los problemas comunes; la libertad de palabra y nuestra prensa activa; una administración abierta y transparente; una sensible sociedad civil, y la excepcionalmente fuerte tradición igualitaria nórdica.
El principio más importante en Finlandia siempre ha sido que todos los actos de la administración pública sean realmente públicos, abiertos a la crítica de otros funcionarios, de los ciudadanos y de la prensa. Todos los documentos del gobierno están al alcance de cualquiera. Este sistema es completamente diferente del vigente en la UE o en muchos de sus estados miembros. Por ello, queremos transmitir al Defensor del Pueblo Europeo la importancia del principio de transparencia que de debe estar presente en cualquier actuación de los funcionarios público europeos.
La administración de Finlandia siempre ha sido modesta, humilde y cercana a la necesidad de los ciudadanos. Está formada por empleados bien capacitados y cuya acción está guiada por el espíritu democrático. Así pues, la mayoría de los funcionarios despacha sus asuntos personalmente desde el principio hasta la fase de decisión sin la intervención de sus superiores. Los funcionarios son responsables vertical y horizontalmente de sus acciones. Asimismo, están obligados a informar de sus tareas y de sus actos. No creemos en el principio de jerarquía administrativa, creemos en la libertad e independencia del funcionario y en la plena responsabilidad de y sobre sus actos.
La actividad pública en la UE habrá de estar inspirada por los principios de eficacia, economía y eficiencia, cumpliendo con diligencia las tareas que le correspondan o se le encomienden, resolviendo dentro de plazo los procedimientos, ejerciendo sus atribuciones según el principio de dedicación al servicio público y tratando con la debida discreción los asuntos de que conozca.
Una Administración abierta y transparente trabaja con una mayor eficiencia y eficacia, y permitirá que los ciudadanos se sientan más integrados en la Unión.
Alberto Iparraguirre, Ministro de AAEE de Finlandia David Arbués, Abogado del Estado de Finlandia
Estamos plenamente de acuerdo con los principios recogidos por el Defensor del Pueblo Europeo en el proyecto acerca de los principios que deben regir la función pública en la Unión Europea. Especialmente interesantes son el de compromiso con los intereses de la Unión y sus ciudadanos y el de respeto. Un principio más general y por tanto quizás menos práctico, pero que recoge la finalidad perseguida por los principios ahora mencionados, es el principio de solidaridad.
Para conseguir la efectiva unión entre los distintos estados miembros, y conseguir la paz y la cooperación entre ellos en las distintas materias como establecía la declaración de Shuman, es necesario que cada uno de los miembros de la Unión, pero especialmente sus funcionarios que son quienes mejor y principalmente encarnan el espíritu europeo, vivan la solidaridad con todos los ciudadanos miembros. Es importante recordar, en consonancia con el principio presente en el proyecto referente al compromiso, que el bien de la Unión Europea es el bien de sus ciudadanos, y que perseguir otro fin que no sea el del servicio y la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de los distintos estados miembros, sería traicionar el espíritu de la Unión y un desvío de su fin último.
Este principio llevará a que desde las distintas instituciones europeas se respeten la historia, la cultura y las tradiciones de cada estado miembro sin ningún tipo de discriminación. Además los presupuestos y las políticas que se adopten tendrán en cuenta a los países más pobres, renunciando cuando sea necesario a políticas más ambiciosas pero que hacen aumentar las diferencias entre los estados, para preocuparnos en primer lugar del desarrollo común. Este principio de solidaridad, junto con el resto de principios del proyecto, llevados a la práctica con responsabilidad por parte de los funcionarios europeos, supondrá una gran ayuda para el efectivo logro de los fines de la Unión Europea.
Alberto Pérez Herrera Ministro de Asuntos Exteriores de Chipre
Desde España, el proyecto presentado por el Defensor del Pueblo europeo acerca de elaborar una declaración que recoja los principios de la función pública nos parece una magnífica idea y es que, nunca viene mal recordar a las personas los principios sobre los que se creó la Unión Europea; es muy fácil desviarse del camino marcado y la confianza es una valor que se construye día a día y que puede perderse con gran facilidad. Sin lugar a dudas, esta declaración conseguirá el objetivo que pretende: “generar confianza” entre el ciudadano y la unión europea así como, fortalecer a la Unión Europea como institución.
Además de los principios ya propuestos, nos gustaría añadir un matiz o un principio relacionado con el de compromiso: la fidelidad. Ésta dice mucho en sí, ya que, la fidelidad es la capacidad o virtud de dar cumplimiento a las promesas, a la palabra dada. Y es que creemos que los funcionarios deben mostrarse fieles a la Unión y a los ciudadanos, es fundamental cumplir con los pactos y compromisos adquiridos si pretendemos ganar su confianza.
Por otro lado, también consideramos importante tratar al ciudadano de “tu a tu” es decir, ser cercanos con él. A veces la apariencia de ser una institución en una posición superior asusta y eso es lo que hay que evitar; la Unión quiere llegar al ciudadano pues bien, sus funcionarios tienen que transmitir esa cercanía, que el ciudadano se sienta escuchado.
Informe del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en relación con Consulta pública del Defensor del Pueblo Europeo sobre el proyecto de declaración de principios de la función pública para los funcionarios de la UE:
Como representantes del órgano jurisdiccional de la Unión, queremos destacar la legalidad como principal virtud que debe caracterizar la actuación de nuestros funcionarios. Dentro del principio de integridad que se trata en la consulta, se menciona brevemente la legalidad al hablar de que para cumplir tal principio “no basta con actuar dentro de la legalidad”. No nos parece que esta breve mención sea suficiente para mostrar al funcionariado Europeo la enorme importancia que una actuación conforme a la legalidad tiene en el funcionamiento de las Instituciones, pues es clave para la buena marcha y el cumplimiento de nuestro objetivos que se respeten minuciosamente tanto los Tratados como el derecho derivado en el día a día del trabajo institucional.
Por lo tanto, estimamos que el principio de actuación conforme a la legalidad debe ser un principio separado del de integridad, además de ostentar una posición prominente entre los demás principios. Son nuestros funcionarios quienes deben dar ejemplo en primer lugar llevando a cabo los preceptos de nuestro Derecho, además de velar por que la actuación de todos los entes que participan en la Unión sea conforme a tales preceptos, logrando así de esta manera avanzar hacia una Unión más perfecta e íntegra.
Pablo Villa Ramón Miguel Ángel Zapatero Castrillo Jueces del Tribunal de Justicia de la Unión Europea
Como representante de España, muestro conformidad con los principios establecidos por el Defensor del Pueblo Europeo en lo referente a las distintas funciones públicas. Más concretamente, me parece relevante el principio de objetividad.
El principio de objetividad en la actuación de las administraciones públicas, engloba dos principios denominados el principio de neutralidad y el principio de imparcialidad. El primero, hace referencia al deber de la administración pública de evaluar los intereses públicos y los intereses privados libremente, sin influencias o preferencias. El segundo, se refiere al deber de sus funcionarios y el personal a su servicio de tratar todos los ciudadanos en el mismo modo, sin prejudicios y sin favores.
Especialmente en mi país, en los últimos años este principio no ha sido respetado, y ha dado lugar a cesamiento en el cargo de diferentes funcionarios. Por lo tanto, me parece importante resaltarlo, para que esto no ocurra en el ámbito europeo, ya que tendría mayor repercusión al representar no sólo a un país sino al conjunto de ellos.
Considero crucial para la eficacia de la actuación y la función pública regirse por el principio de objetividad. Los funcionarios, como sujetos del ámbito público tienen que tener presente que sus decisiones se basarán y argumentaran según lo dispuesto en la ley, y que sus opiniones personales no influirán durante la ejecución de su trabajo.
Elena Larumbe Albisu Ministra de Asuntos Exteriores de España
El trabajo realizado por el Defensor del Pueblo Europeo es enriquecedor tanto para la Unión Europea como para sus ciudadanos. Gracias a la nueva consulta dirigida a las organizaciones y personas físicas de la UE, el Defensor del Pueblo ayuda a crear una Unión más comprometida, transparente y cercana a sus ciudadanos. A su vez, ayuda a que los ciudadanos de cada país miembro se sientan más europeos. Desde Estonia, creemos que este nuevo proyecto de declaración de principios de la función pública para los funcionarios es idóneo para afianzar los propósitos de la Unión Europea.
Nos parecen especialmente importantes dos de los principios mencionados en el proyecto: la objetividad y la transparencia. El nuestro es un país pequeño en comparación con otros muchos del resto de Europa, y por eso hacemos especial hincapié en la objetividad. Este principio nos ayudará a afianzar el trato de igualdad entre los países pequeños como el nuestro (con menor poder de influencia) y los grandes países europeos.
La transparencia, por otra parte, hará que el trabajo de los funcionarios sea más claro y cercano a sus ciudadanos. Así, conseguiremos que los ciudadanos se sientan más europeos, y es que ¿qué sería de la Unión Europea sin unos ciudadanos con sentimiento europeo?
Desde Estonia, animamos a nuestros ciudadanos y organizaciones a que expresen su voluntad en esta consulta para poder construir así una Europa mejor.
Baldomero Pena Yáñez, Ministro de AAEE de la República de Estonia Amaia Dorronsoro Garmendia, Abogada de la República de Estonia
Tras estudiar profundamente el asunto, la Comisión Europea considera que un principio fundamental a aplicar es el principio de proximidad a los ciudadanos. A este respecto, la actividad de la Administración de la Unión Europea debe ejercerse de modo que mantenga una estrecha conexión con el ciudadano europeo. De este modo, acercaremos el espíritu comunitario a nuestros ciudadanos. Otro punto a favor de la aplicación de este principio, es la mayor eficacia que se consigue en la actuación administrativa, de este modo, el ciudadano prodrá acceder facílmente a las administraciones comunitarias, influyendo en su actuación y comunicando a estas cualquier dato de interés. Este principio además, debe ir unido a un aumento en la transparencia de las funciones de la Unión.
Jorge Salazar, Comisario. Pablo Forcada, Servicios Jurídicos
Desde el Gobierno de la República Francesa queremos mostrar nuestro interés en añadir un principio de Igualdad a dicha Declaración de Principios de la Función Pública. Como se viene observando en nuestro modelo constitucional desde la Revolución Francesa, donde se proclamó los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad, Francia siempre a defendido la Igualdad como principio fundamental tanto en el ámbito privado como en el de la Administración Pública.
Por ello consideramos que la Igualdad debería regir la actuación de los funcionarios públicos europeos, propiciando asi la equiparación en oportunidades para los ciudadanos de la Unión. Defendemos que dicho principio crearía un marco de confianza para los ciudadanos en las Instituciones Europeas, junto a los principios de Integridad y de Objetividad, mejorando la Imagen de la Unión y ayudando a evitar la corrupción en el seno de esta.
Por ultimo queremos, con esta propuesta, reforzar la posición de Francia con respecto a la Igualdad. Como se ha ido viendo a lo largo de los años, hay claros ejemplos de la defensa de la igualdad por parte de nuestro pais, como son el apollo incondicional al Instituto Europeo para la Igualdad de sexos, creado en 2010, o el rechazo del acuerdo UE-Mercosur por ir en contra de la Igualdad.
Marta Rodríguez Zúñiga, Ministra de AAEE de Francia. Iñigo Amezqueta Sainz, Abogado del Estado de Francia.
Todos y cada uno de los funcionarios públicos de la UE debemos hacer lo posible para que nuestros actos se adecuen a los principios propuestos por el DPE. Si conseguimos actuar conforme a ellos, lograremos ganarnos la confianza de los europeos, lo cual es fundamental para el proceso de integración europea y para el aprovechamiento óptimo de todas las ventajas que proceden de la cooperación entre los Estados Miembros.
Consideramos, por lo tanto, que el principio de transparencia en la actuación de los funcionarios de la UE es fundamental. Si completamos dicho principio con el deber de informar a los ciudadanos sobre nuestros actos ganaremos credibilidad. Ganar en credibilidad es clave para que los ciudadanos de la UE puedan sentirse seguros en Europa y así, facilitar su movilidad y comunicación a través de los Estados Miembros. Todo esto implica que mayor interacción entre las Instituciones y los ciudadanos europeos será requerida.
Por otro lado, reforzar el control sobre la actuación de las instituciones tampoco estaría de más para garantizar que todos los funcionarios de la UE actuasen conforme a los principios propuestos.
Esperamos que se tengan en cuenta nuestras sugerencias.
Belén García Díaz-Negrete Servicios Jurídicos del Parlamento Europeo
Tal y como vengo pronunciándome en mis anteriores intervenciones, considero que uno de los retos más importantes a los que debe hacer frente la Unión Europea es el de arraigar un sentimiento europeista en la ciudadanía. ¿Qué mejor medida que predicar con el ejemplo?
La actividad funcionarial europea tiene que ser un ejemplo a seguir por la del resto de los países miembros. La transparencia, la honestidad y la claridad son los tres conceptos clave que tienen que guiar la labor del buen funcionario. Estos requisitos son incuestionables si lo que queremos es transmitir confianza y sensación de cercanía a la ciudadanía europea.
No obstante, con todo lo anterior no pretendo exigir que el funcionario europeo deba ser un super hombre. Tan sólo aludo al ideal del buen hacer que todos llevamos dentro a la hora de llevar a cabo nuestra actividad laboral. Si bien, ese buen hacer es especialmente trascendente en el caso de los funcionarios europeos por ser la imagen de algo que cada día nos debe quedar más cerca: Europa.
Juan Pablo Valdés Regalado Servicios jurídicos del Parlamento Europeo.
Como representantes del Estado de Eslovaquia, queremos proponer como principio relevante en la actuación de los funcionarios públicos europeos, el principio de cooperación. Los funcionarios públicos deben estar al servicio de los ciudadanos y de las instituciones públicas, por ello, proponemos que su actuación debe contar con una dedicación plena a estos entes. Ponemos especial énfasis en lo relativo a los ciudadanos, ya que en Eslovaquia fue el ciudadano quien mediante la vía del referéndum decidió pasar a formar parte de la UE. De este modo, proponemos que los funcionarios dentro de las instituciones europeas actúen teniendo en cuenta las necesidades ciudadanas, y no solo atendiendo a los "dictados" de países que cuentan con una mayor relevancia dentro de la UE. En definitiva se trata de mejorar los cauces de transmisión de las inquietudes de todos los ciudadanos europeos a las personas que trabajan por ellos en Europa (funcionarios), frente a las presiones de Gobiernos y grupos empresariales que pueden condicionar la actuación de éstas.
Abogado del Estado de Eslovaquia, Jorge Casañ Vázquez. Ministro de AA.EE de Eslovaquia, Rubén Navarro Vitoria.
Dinamarca se encuentra a la cabeza de los países con menos casos de corrupción en el ámbito de la función pública. Este hecho no es fruto de la casualidad, dado que la honestidad y la integridad en el ámbito laboral, y más aún cuando se está al servicio de la sociedad, son valores muy arraigados en la cultura danesa.
Desde las instituciones públicas danesas se ha seguido siempre una política de tolerancia cero en relación a la corrupción, y desde nuestra experiencia consideramos primordial que a nivel europeo se trabaje por afianzar dicha línea de actuación. En este sentido, consideramos que el Código de conducta anti-corrupción existente en Dinamarca y elaborado por la Autoridad de Empleo Público debería constituir una referencia a la hora de trabajar por la integridad efectiva del funcionariado europeo. Uno de los propósitos de dicho Código es fomentar la ética en el trabajo y erradicar cualquier situación de conflicto de intereses, de tal forma que primen los intereses generales sobre los particulares. Muestra de ello, por ejemplo, es que los empleados públicos daneses pueden recibir regalos de protocolo como un chocolate, un libro o una botella de vino única y exclusivamente con ocasión del 25º aniversario de servicio público. Como pueden observar somos tajantes en este aspecto.
De fomentarse esta conducta en el ámbito europeo se lograría una mayor credibilidad de la función pública y, en consecuencia, una mayor confianza de la ciudadanía en las instituciones comunitarias.
Por ello, en nuestra opinión, resulta fundamental que desde todas las instituciones de la Unión Europea se trabaje por fomentar un comportamiento íntegro de sus trabajadores en aras de un funcionamiento más eficaz y eficiente del aparato burocrático.
Mª del Mar Larrondo Echenique, Ministra de AAEE de Dinamarca Iñigo Arrieta Rodríguez, Abogado del Estado de Dinamarca
Desde 2003, un griego, Nikiforos Diamandouros, está ocupando uno de los puestos más destacados en la Unión Europea: Defensor del Pueblo Europeo. En 2010, recibió el apoyo de 340 eurodiputados en una votación secreta, siendo reelegido por el Parlamento Europeo hasta 2014. Es evidente que, hasta ahora, ha venido cumpliendo de forma efectiva con su papel de encargado de investigar reclamaciones de los ciudadanos sobre casos de mala administración en las instituciones de la UE. Para seguir estando orgullosos de la labor que está desempeñando, nos gustaría aceptara nuestra propuesta en cuanto a la adopción de un principio básico que consideramos que debiera reglar la actuación de los funcionarios públicos europeos. Este principio al que nos referimos es el de la objetividad. En todo caso, los funcionarios deberán guiarse por las pruebas existentes, sin permitir que sus relaciones personales de amistad o enemistad puedan influirles en la toma de sus decisiones. Tendrán que ser capaces, en todo momento, de separar vida personal, así como todo lo que ésta conlleva, y vida profesional. Deberán, por tanto, quedar libres de cualquier prejuicio que pueda llevarles a adoptar soluciones poco apropiadas o, incluso, injustas. Su plena disposición a escuchar cualquier opinión o propuesta es algo que deberá caracterizar a todos y cada uno de ellos. Así mismo, los funcionarios tendrán que evitar la comisión de errores. No obstante, de producirse éstos y siendo conscientes de ello, deberán reconocerlos y, en la medida de sus posibilidades, tratarán siempre de solventar todo problema que haya podido surgir como consecuencia de los mismos. En aquellos casos en los que los funcionarios tengan que evaluar a dos o más personas, deberán basarse exclusivamente en lo que disponga la ley respecto a méritos, igualdad y capacidad de las personas no teniendo en cuenta otras apreciaciones o circunstancias de carácter más subjetivo. Dicho esto, nos gustaría que el DPE valorara nuestra propuesta de forma positiva para cumplir son su objetivo de lograr «un impacto favorable en la cultura administrativa de las instituciones de la Unión Europea».
María López Fernández, Ministra de AAEE de Grecia.
Desde el punto de vista de Lituania, de entre los principios que deben guiar a los funcionarios de la UE recogidos en el proyecto de declaración, destacamos un matiz del primero: “el compromiso con la Unión Europea y sus ciudadanos”. Lo que nos parece más relevante a este tenor es el hecho de que los funcionarios deban desempeñar sus funciones de la mejor manera posible y dar buen ejemplo a los demás.
Consideramos este “requerimiento” lo suficientemente importante como para considerarlo por sí mismo como una sugerencia al DPE de un nuevo principio que completara la reglamentación de la actuación de los funcionarios públicos europeos: COMPETENCIA.
Según nuestro arbitrio, se podría considerar “competente” a aquel funcionario de la UE que además de saber (implicación directa de conocimiento constantemente actualizado), supiera hacer y transmitir (lo que supondría tener ciertas habilidades especiales), así como valorar las consecuencias de ese saber hacer desde un punto de vista objetivo (tal y como recoge el principio de objetividad: “deben estar dispuestos a reconocer y corregir errores”).
Las competencias a las que nos referimos son los comportamientos formados por las destrezas motoras y las diversas informaciones que hicieran posible llevar a cabo la actuación de los funcionarios no sólo de una manera íntegra, objetiva, transparente y con respeto hacia los demás; sino también de una manera eficaz y sobre todo competente . De este modo, creemos que efectivamente se fomentaría la confianza de la que venimos hablando de los ciudadanos en la función pública europea y en las instituciones de la UE.
Silvia Ruiz de Alda Iparraguirre, Abogada de Estado de Lituania. Bea Ron Elizalde, Ministra AAEE de Lituania.
Al hilo de la propuesta de los Servicios Jurídicos del PE, es esencial concretar el principio de transparencia para generar confianza y seguridad en el ciudadano europeo. Este principio no puede entenderse de forma meramente pasiva, como si se tratara de demostrar al ciudadano que los funcionarios actuamos conforme a la legalidad y ya. La transparencia tiene que manifestarse como una actuación activa por parte de las instituciones europeas de información. El ciudadano no solo tiene que saber que en Europa no se viola la legalidad, tiene que saber también qué se hace en Europa, qué tareas desempeñan los funcionarios, qué proyectos se están llevando a cabo, etc. Por ello, el principio de transparencia ha de ir necesariamente ligado al principio (e incluso deber) de información. Además, una actuación así aumentaría la presencia pública de Europa y su cercanía a los nacionales de cada Estado Miembro, que, si bien es creciente, aún hoy queda lejos de lo pretendido. Ello contribuiría acrecentar la conciencia de los ciudadanos de su condición europea. Otros principios que algunos representantes de Estados Miembros ya han sugerido pero me parecen especialmente necesarios son el principio de coordinación entre las distintas Administraciones (que lleva parejo una mayor eficacia, principio que también considero indispensable), principio de no discriminación (en este caso referido especialmente a la igualdad de trato a todos los ciudadanos europeos, sin discriminar en razón de su nacionalidad) y el principio de independencia de los funcionarios (que en algunos casos se manifestará en un sistema de incompatibilidad laboral). Beatriz Simón Yarza, Presidenta del Parlamento Europeo
Desde nuestra pequeña isla en mitad del Mediterráneo, recibimos con entusiasmo esta declaración de principios del Defensor del Pueblo Europeo, debido a que a los estados que, como Malta, estamos lejos de donde se "trabaja" Europa, puede entrarnos la desconfianza en una organización de tantas personas en la que se pueden mezclar tantos intereses, y cuyos principios de actuación no están claramente fijados.
Un principio que nos gustaría que se tuviera en cuenta es el principio de no discriminación por motivos de peso demográfico o económico. Esta discriminación podría darse contra estados más pequeños que los primeros miembros de la Unión, que por su situación geográfica y por otros factores, son quienes más personas aportan a los diferentes cuerpos del funcionariado de la Unión.
Por lo tanto, consideramos relevante este esfuerzo por hacer una Europa más transparente y, como consecuencia, más fiable y eficaz.
Pedro Nozal Serrano. Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Malta.
A pesar de que en nuestro país el aparato burocrático no haya alcanzado las dimensiones que tiene en otros países de la Unión Europea (los funcionarios no representan ni el 1% de la población checa), nos parece importante y necesario el proyecto del Defensor del Pueblo Europeo sobre los “Principios de la función pública que deben guiar a los funcionarios de la UE”.
Todos y cada uno de los principios propuestos son imprescindibles para el buen funcionamiento de las instituciones europeas, desde el básico y genérico compromiso con la Unión Europea y sus ciudadanos, hasta el concretísimo respeto en el trato, pasando por la integridad, la transparencia y la objetividad.
Desde nuestro punto de vista, sin embargo, se hace necesario resaltar los procedimientos por los que se accede a la función pública. En este aspecto nos parece importante resaltar los principios de mérito y capacidad, que aseguren las cualidades necesarias en el personal para el correcto desarrollo de sus funciones.
También podría entrar en la lista de principios rectores de la función pública europea el de puesta a disposición o intercambio, que permita incluir en ella una realidad que tiene lugar en la Unión: el intercambio de funcionarios entre la Comisión Europea y los Estados miembro. Este principio está en plena sintonía con los derechos de libre circulación de trabajadores y con el espíritu mismo de la Unión Europea.
Alba Campanera Sáenz de la Torre, Abogada del Estado de la República Checa. Marta Montes Rodríguez, Ministra de Asuntos Exteriores de la República Checa.
Desde el Reino Unido lamentamos los sucesos que recientemente han sacudido al Parlamento Europeo, poniendo en duda la honradez de los funcionarios y diputados europeos. Nikki Sinclaire ya destapo hace unos meses practicas poco honradas por parte de eurodiputados, incluidos los británicos Robert Sturdy (conservador) y Peter Skinner (laborista). Hace unos días ademas el escándalo de los sobornos a diversos eurodiputados puso nuevamente en entredicho no solo su propia honradez, sino la de todo el sistema.
Aplaudimos ciertamente la iniciativa de Nikiforos Diamandourous, (Defensor del Pueblo Europeo) pero no podemos negarnos que hubiera sido mejor prever antes que curar. Consideramos que la la lucha contra la falta de trasparencia e integridad deberían en consecuencia profundizarse.
Los funcionarios de la Union Europea no deben solo mantener un comportamiento intachable éticamente, especialmente si consideramos que en sus manos están los impuestos de todos los ciudadanos de la Unión, sino que deben evitar ante todo comprometer la solidez del sistema.
En esta linea nos gustaría resaltar los conflictos de intereses que surgen en la Eurocamara, ya que muchos parlamentarios poseen otro empleo aparte de su escaño. Nos gustaría proponer una prohibición en esta materia: ningún funcionario europeo debería tener un segundo empleo.
La medida que proponemos se fundamenta en la visión que todos los ciudadanos tienen de la función publica europea: los funcionarios no deben centrarse en maximizar sus ingresos, sino en aumentar con sus decisiones y acciones el bienestar de los ciudadanos.
En consecuencia el Proyecto de Función Publica no solo debe prohibir comportamientos que conlleven un conflicto de intereses para los funcionarios, sino que debe ir mas allá, poniendo los medios concretos para que estos no se produzcan en absoluto.
En lo relativo al principio de trasparencia nos preguntamos si, nuevamente, las instituciones europeas no deberían ir mas allá. Sería interesante poder contar con un órgano que, aleatoriamente seleccione a determinados funcionarios y los someta a un escrutinio donde deben motivar sus acciones y decisiones.
Creemos que equiparar opinión pública con medios de comunicación no es adecuado: a pesar de los recientes escándalos, la mayoría de funcionarios europeos creen en las instituciones y en el proyecto Europeo común, dedicando incontable horas al día mientras están a cientos de kilómetros de sus hogares.
Ludovico Mastrocinque García Ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido
Desde la República de Polonia, tras lo dicho por otros Estados y guiándonos por los valores establecidos en nuestra propia Constitución consideraremos la lealtad y el fomento del bien común como los principios fundamentales que han de regir la conducta de los funcionarios europeos.
En primer lugar la lealtad a la Unión Europea, a sus Instituciones y Órganos ha de ser la base sobre la que se configuren el resto de principios rectores de la función pública pues sin esta quedan vacíos de contenido, al ser incompatible el ejercicio de unos determinados valores sin la lealtad a estos. Pues citando a Chesterton: "Es difícil dar una definición de la lealtad, pero quizás nos acercaremos a ella si la llamamos el sentimiento que nos guía en presencia de una obligación no definida". Es esta falta de lealtad la que dio pie al reciente escándalo de los eurodiputados que cobraban dietas por un trabajo que no realizaban y en el cual desgraciadamente nos hemos visto implicados, aprovechando ahora para pedir disculpas al resto de Estados Miembros y al pueblo europeo.
En cuanto al fomento del bien común, si de la lealtad decimos que ha de ser la base y fundamento, el fomento del bien común ha de ser el fin al que se oriente el ejercicio de la función pública, ya que es la pérdida de este sentido la que da lugar a los problemas de conflictos de intereses, falta de confidencialidad, tráfico de influencias..., en una palabra corrupción.
En conclusión todo aquello que se quiere evitar con la promulgación de unos principios de conducta para los funcionarios públicos europeos, resultará inútil si entre ellos no destacamos la base y el fin que han de tener los mismos.
Artículo de El Mundo ?Eurodiputados que cobran sus dietas y escapan? http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/09/union_europea/1299662950.html
María del Carmen del Prado Montoto. Abogada del Estado de Polonia. David Rojas Goicoechandía. Ministro de AA.EE. de Polonia.
Todos los principios mencionados en este blog deben regir la actuación de los funcionarios públicos europeos, sin embargo me gustaría dedicar la atención que igualmente merecen los principios éticos, los cuales se descuidan con cierta frecuencia. En concreto quisiera resaltar un principio que ha sido recientemente quebrantado: el principio de integridad. Dicho principio deriva de un valor fundamental como es la dignidad humana, la cual viene recogida en el artículo 2 TEU referente a los valores de la UE. Y es que en todo momento hay que comportarse con la honestidad de un auténtico profesional. Ser profesional no es únicamente ejercer una profesión sino que implica realizarlo con profesionalidad, es decir, con absoluta lealtad a las normas deontológicas y buscando el servicio a las personas y a la sociedad por encima de los intereses egoístas. Con ello quisiera apoyar las declaraciones de Jerzy Buzek tachando de intolerables casos como el de Ernst Strasser, Zoran Thaler o Adrian Severin y a la vez poner de manifiesto la importancia que merece dicha rectitud entre los funcionarios públicos.
Francisco Gutiérrez Moreno, Ministro de AAEE de Suecia
Desde Italia queremos expresar nuestra total conformidad con los principios establecidos por el Defensor del Pueblo Europeo; ya que los principios propuestos son de vital importancia para reglar la actuación de los funcionarios públicos.
Aun así, consideramos que para que la actuación de los funcionarios públicos sea la más correcta (óptima), debe estar sometida también al principio de eficacia, tal y como se recogió en el Código italiano de comportamiento de 28 de noviembre del 2000.
Con este principio lo que pretendemos es mejorar la calidad de los servicios que prestan los funcionarios públicos. Dicha calidad debe ser medida en función de los resultados de los servicios prestados.
Con la implantación de este principio queremos fomentar el cumplimiento de los objetivos previamente fijados, objetivos que están dispuestos por el propio ordenamiento, así como: la atención e información al ciudadano, el fácil ejercicio de los derechos y cumplimiento de las obligaciones, actuar de manera objetiva e imparcial, etc.
Al fin y al cabo todo se reduce a conseguir una prestación de servicios con unos índices de calidad óptimos, este es nuestro objetivo principal. ¿Cómo llegar a él? Respondiendo de manera regular y continua a las necesidades y expectativas de los ciudadanos.
Destacamos este principio pues entre los objetivos indicados en la declaración de misión del Defensor del Pueblo Europeo se incluye el de generar confianza a través del diálogo entre los ciudadanos y la Unión Europea; objetivo que, en caso de no actuar eficientemente, quedaría incumplido, ya que se daría lugar a la desconfianza de la sociedad respecto de la acción pública ejercida por los funcionarios e incluso a su cuestionamiento, provocando una clara asincronía entre los ciudadanos y las instituciones Europeas.
Ane Martín Larríu, Ministra de AAEE de Italia. Paula Balda Reta, Abogada del Estado de Italia.
Desde el Consejo de Ministros queremos transmitir la enorme importancia que supone la publicación del informe de consulta sobre los principios del funcionaria do publico europeo.
Sin duda, creemos que los funcionarios públicos europeos deben actuar conforme a unos principios establecidos que guíen sus practicas. Conforme a estos principios nos gustaría sugerir dos que creemos que deben tener especial importancia en el ejercicio de la potestad publica.
En primer lugar, el principio de coordinación. Este principio se remite a que el conjunto de funcionarios públicos europeos proceden de distintos lugares del continente europeo, donde se establecen diferentes practicas, diferentes maneras de actuar, que pueden ser contradictorias a la hora de resolver conflictos. Por lo que creemos que el principio de coordinación debería jugar un papel relevante en el amito publico europeo, ya que es imprescindible la coherencia.
Por lo que, profundizando un poco mas en este principio, rechazamos el principio sostenido por el Estado miembro de Eslovenia. Creemos que el principio de independencia supondría un enorme menoscabo a la coherencia de la actividad publica. Sin embargo, no estamos defendiendo una posición jerárquica inamovible, sino que el fin buscado es el establecimiento de una serie de principios y directivas que guíen al funcionario publico europeo a la hora de decidir sus actuaciones. Por lo que, la tesis defendida desde el dicho Consejo es que existe una estructura de "coordinar" y "coordinado" que trabajen en grupo a la hora de la consecución de la coherencia y la unidad de criterios en el ejercicio publico.
En segundo lugar, hemos contemplado que el principio de solidaridad en el ejercicio de las funciones publicas. Sin lugar a dudas, unas instituciones intangibles europeas están representadas por el conjunto de funcionariado publico europeo. Esta representación debe estar fundamentada en las personas, que son aquellas que deben sostener las instituciones. Y para el buen funcionamiento de estas, todos aquellos funcionarios que estén en la misma deben ser solidarios con sus compañeros y con las otras instituciones de la Unión Europea.
Esta solidaridad esta fundamentada en la colaboración entre instituciones que faciliten los tramites administrativos y ahorren costes a la Unión.
Pero debemos destacar, desde el Consejo de Ministros, que los principios de integridad, objetividad, transparencia, compromiso y respeto son muy importantes y deben regir en todo momento en las acciones públicas europeas. Sin duda, esta consulta pública supone un avance en el acercamiento entre las instituciones y los ciudadanos europeos con un objetivo común, la correcta convivencia entre ambos.
IGNACIO SÁNCHEZ URZAINQUI PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS
El Defensor del Pueblo es una figura que surge en el ordenamiento sueco para prevenir los abusos que pudieran cometerse por la Administración y los jueces sobre particulares, creando así una conexión entre los ciudadanos y el Estado.
El hecho de que exista un Defensor del Pueblo Europeo hace que los países recientemente incorporados como el nuestro sientan una vez más que forman parte de algo y que no sólo como meras piezas. Sino que además, son escuchados dentro de la Unión, lo que ayuda a crear una sensación de pertenencia. De esta forma, nos comprometemos a impulsar la transparencia que intenta promover el Defensor del Pueblo ya que las altas esferas de la política y los negocios a lo largo y ancho del mundo se han visto afectadas por escándalos muy importantes. Además, las recurrentes acusaciones mutuas de corrupción entre los políticos no han cesado de aumentar, así como su conversión dudosa en "líderes naturales" de la lucha contra el fenómeno durante las jornadas electorales.
Así, desde Rumania nos ha parecido interesante, proponer un alto a la corrupción por parte de los funcionarios públicos por dos motivos: el primero por la situación económica que atravesamos, una situación de crisis global, y segundo porque es algo que indudablemente está presente en nuestro país. Nuestro objetivo, con ello es alcanzar una mayor eficacia, claridad y legitimidad en las líneas político-criminal hasta ahora existentes en la Unión Europea en materia de corrupción, tanto en sus aspectos materiales como institucionales. Y con ello reducir esas protestas, denuncias, reclamos y marchas por parte de una sociedad civil contrariada. En definitiva, para asegurar tranquilidad y confianza a todos los ciudadanos europeos.
Por otro lado, somos conscientes de que la corrupción es inherente al sistema capitalista, y en Rumania es necesario el saneamiento de la corrupción al igual que en otro país con este modelo económico (el caso de España es igualmente evidente). Y lo corroboramos con datos tales como que el porcentaje de PIB que representa la economía sumergida en nuestro país es de un 25%-34% lo cual supone una sustracción a la recaudación del Estado de unos 8-9 millones de euros.
Con ello, podemos concluir que para afrontar la crisis global resulta prioritaria una actitud de tolerancia cero frente a la corrupción, y como representantes de nuestro país, estamos trabajando con gran esfuerzo para ello, pues abogamos por una buena ética ciudadana, de tal forma que podamos progresar y satisfacer al conjunto de ciudadanos de la Unión.
Andrea Enciso Goñi, Abogada del Estado de Rumanía.
María Dolores Rus Sánchez, Ministra de Asuntos Exteriores de Rumanía.
La consulta pública del Defensor del Pueblo Europeo sobre el proyecto de declaración de principio de la función pública para los funcionarios de la UE, cuenta con el apoyo indiscutible de los Países Bajos.
Desde nuestro punto de vista consideramos requisitos indispensables los expuestos a lo largo de esta consulta. Sin embargo, creemos que el principio de neutralidad no debería obviarse. Entendemos que los funcionarios deben actuar velando por los intereses legítimos del estado, evaluando objetivamente toda la información y las circunstancias que reúnen a las situaciones concretas y a los sujetos implicados, con equidad, por los intereses de todas las partes. Deben actuar con imparcialidad, evitando favorecer a partes y resguardando los intereses del Estado. Resulta fundamental la búsqueda de un trato equitativo a todas las instancias puestas en consideración a la hora de tomar decisiones.
Toda actuación que derive de la Administración debe tener como sello la verdad y la claridad. Tienen que buscar un lenguaje que no deforme el mensaje que debe transmitirse y ser claros en la transmisión de la información que se propone, ya que son los responsables de que el interlocutor entienda a la perfección el contenido del mensaje.
Marta Gurpegui Gurpegui, Ministra de AAEE de los Países Bajos
Desde el Tribunal de Justicia de la Unión Europea nos gustaría destacar, en primer lugar, esta loable iniciativa por parte del Defensor del Pueblo Europeo, que tiene por objetivo la mejora constante en el funcionamiento de todas las Instituciones Europeas.
Con respecto al principio que debe regir en el ámbito del funcionariado europeo, nos gustaría destacar uno que todavía no se ha mencionado y que es el de la información. Podemos como este principio tiene una doble vertiente. Por una parte, entendemos la información en las tareas funcionariales como la transparencia de la que han hablado países como Irlanda o Bélgica, es decir, la motivación y explicación de las tareas que llevan a cabo.
Pero también consideramos que los funcionarios deben tener una tarea publicitaria, de fomento de la participación de los ciudadanos en las Instituciones Europeas, para inculcar el espíritu europeo en ellos. Datos como que tan sólo un cuarto de las quejas recibidas por el Defensor del Pueblo Europeo eran de su competencia no son admisibles, por lo que es necesario promover una mayor integración de los ciudadanos con las Instituciones que los representan y así continuar hacia la Unión definitiva.
Juan González Barredo Beatriz Zamarbide Artázcoz Ignacio Zuza Ruiz de Alda Jueces del Tribunal de Justicia de la Unión Europea
Desde Austria vemos que, al ser una de nuestras mayores características la neutralidad que lo mas importante es la objetividad en los funcionarios. Los funcionarios deben tener la capacidad de decidir sobre los asuntos sin ningún tipo de coacción; aunque somos conscientes de que toda persona por serlo ya tiene una idea formada. Pero la objetividad se consigue cuando se es un funcionario que persigue la igualdad en el trato y el respeto a los demás. Esta igualdad en el trato y el respeto a los demás están recogidos en el art 2 del Tratado de la Unión Europea, por lo que los funcionarios de esta institución deberían ser los encargados de llevarlo acabo.
La idea del Defensor de Pueblo nos parece una idea muy buena para que los ciudadanos se involucren mas en Europa y se sientas escuchados. También es bueno porque así los propios funcionarios ven que es lo que los ciudadanos piensan de ellos y que pueden hacer para cambiarlo. Hemos encontrado un articulo en el diario El Mundo que refleja muy bien lo que se quiere hacer con esta propuesta. http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/24/union_europea/1298570550.html Cristina Bravo de Lallana.Abogada del Estado de Asutria. Irene Martínez Noval. Ministra de Asuntos Exteriores de Austria.
Dentro de los principios de los actos que deben de guiar la conducta de los funcionarios, en Grecia, los que nos han parecido más relevantes han sido los principios de objetividad y transparencia.
Al tratarse de actos de administración que tratarán con diferentes países de la unión los funcionarios han de ser objetivos y no deben guiarse por prejuicios o dejarse influir por los países más poderosos. La razón no debe verse viciada por el poder. De esto se puede relacionar con la discriminación de los países pequeños. Además, los funcionarios no tendrán que desempeñar su tarea administrativa pendiente de la cultura, raza, ideología, religión... del país con el que está desempeñando su tarea, sino que deberán de ser objetivos.
Respecto a la transparencia de sus cometidos administrativos, se tendrá que llevar un control y memoria de todo lo que se registre en el desempeño de la función. También, deberán de rendir cuentas y estar dispuestos a explicar sus actividades. En caso de que cometieran actos ilegales se debería de poder suspenderles e imponerles sus respectivas multas o penas, en función de la ilegalidad cometida.
Por lo tanto, apoyamos la Consulta Pública del Defensor del Pueblo Europeo, y recomienda que se tengan en cuenta las medidas relatadas por Grecia para el control y correcto desempeño de la actividad de los funcionarios.
Gillen Azcue Gallastegui Abogado del Estado de Grecia
Parafraseando a Robert Schuman "Servir a la humanidad es un deber igual que el que nos dicta nuestra fidelidad a la nación." Servir al Estado a través de las instituciones y organismos europeos, guiados por un sentimiento de deber, es servir a quienes conforman en último término ese Estado.
Quizá lo que se ha perdido tras una estructura muy burocratizada, tan necesaria como tendente a difuminar los principios que impulsaron el crecimiento de Europa, es la transparencia.
Viéndose sumido Irlanda en una etapa complicada de nuestra historia económica, veo conveniente hacer un llamamiento a este principio que tanto ha influido en la crisis que hoy aún padecemos. El papel del funcionario en Europa es un papel primordial ya que los diferentes organismos como comisiones articuladas dentro del Parlamento, consejos... no funcionan sin el juicio diario de esos sujetos.
En efecto, la transparencia no debe ser algo única y exclusivamente relegado a las instituciones como principales estandartes de la Unión, sino que debe darse en un plano mucho más pormenorizado, susceptible de aplicación a cada funcionario.
Aunque la situación sea adversa, la transparencia aporta credibilidad, fiabilidad, previsiones claras de futuro y, definitivamente, bienestar a un actor que va adquiriendo protagonismo por momentos en el escenario europeo. El ciudadano.
Iñaki Gordejuela Senosiáin Ministro de Asuntos Exteriores de Irlanda
Desde Luxemburgo apoyamos la Consulta Pública del Defensor del Pueblo Europeo, ya que como gracias a ella se conseguirá una gran mejora de la que todos nos beneficiaremos.
El Abogado del Estado de mi pais ya ha indicado la importancia del principio de idoneidad profesional. Estoy totalmente de acuerdo con él, pero me gustaría añadir además el principio de responsabilidad a los principios que deberían reglar la actuación de los funcionarios público europeos. Creo oportuno establecer la responsabilidad del funcionario que incurra en desviación de poder o violación de las leyes, consiguiendo asi una mayor seguridad para los ciudadanos.
Paatricia Martín López, Ministra de AAEE de Luxemburgo.
Alemania es un país que ha encabezado muchos estudios y trabajos sobre el servicio público al ser considerada como la cuna del funcionario moderno y de la carrera administrativa. Tal y como lo explicó Otto Hintze, "Alemania es el país clásico de los funcionarios en el mundo europeo, lo mismo que China en Asia y Egipto en la Antigüedad". Esto se debe a que, desde principios del siglo XX, el derecho alemán de los funcionarios alcanzó un gran desarrollo en Europa y el mundo entero. De hecho, en Alemania es donde se produjo la más fuerte penetración de la idea del funcionario con base en la noción de Estado de Derecho, y donde tuvieron su principal desarrollo los sentimientos de lealtad y protección del servicio público. De acuerdo con esto, el funcionariado alemán cuenta con una larga trayectoria que ha permitido su perfeccionamiento en aras del efectivo desempeño de sus funciones objetiva y trasparentemente. Ejemplo de ello son los pocos escándalos y conflictos que han tenido lugar en el seno de la Administración germánica. Por ello, al designar las cualidades que consideramos que debe presentar todo funcionario europeo, damos por hecho que éstas deben ser la objetividad y trasparencia dado que son las piezas fundamentales para que el servicio público funcione. Es más, ninguna administración podría funcionar sin que sus miembros trabajasen para y por el correcto funcionamiento de la misma ya que, de lo contrario, primarían sus opiniones e intereses. Además, todo esto debe llevarse a cabo en un marco de completa trasparencia para que la opinión pública pueda forjar una opinión acerca del desempeño de la función pública lo cual es siempre positivo de cara a ver qué problemas presenta y que soluciones cabría plantear. No obstante, y a pesar de lo dispuesto anteriormente, consideramos que en el ámbito europeo, el principio que debería regir la actuación de todos los funcionarios es el de compromiso con la unión europea y sus ciudadanos. Alemania es altamente europeísta. Desde nuestra condición de Estado fundador de este espacio político en el que vivimos, creemos que la promoción de una Europa unida es una tarea que tenemos encomendada. Por ello, tenemos que formar verdaderos funcionarios europeos al servicio de la Unión. No basta con que sean funcionarios de cada uno de los países trabajando en un contexto comunitario. En otras palabras, el funcionariado comunitario debe estar única y exclusivamente al servicio de los intereses de la Unión, sin que los intereses de sus respectivos países de origen puedan incidir en sus decisiones y actuación de forma positiva o negativa. Por ello, Alemania propone un modelo de funcionario europeo en el que se manifieste una absoluta independencia en el desempeño de sus funciones respecto de sus países de origen. Leyre Ibáñez Adot Ministra de AAEE de Alemania
Desde la Republica de Hungría consideramos que un principio muy importante a ser incluido dentro de aquellos que deben reglar la actuación de los funcionarios públicos de la Unión Europea es el principio de prudencia.
El principio de prudencia implica que los funcionarios públicos actúen con diligencia y con pleno conocimiento de la situación en la que están tomando sus decisiones, pues estas tendrán consecuencias sobre toda la población de la Unión Europea. Este principio se ve complementado por el de objetividad, si las decisiones tomadas por un funcionario tienen una base sólida de argumentos donde se han tomado en cuenta las consecuencias y son juzgados de forma totalmente objetiva, entonces nos aseguraremos que estas decisiones sean apoyadas por los ciudadanos.
A modo de conclusión se puede decir que el resultado será un alto nivel de confianza en las instituciones que permiten el funcionamiento y desarrollo de la Unión Europea.
Natalia Coellar Medina, Abogada del Estado de Hungría
Desde los Países Bajos, más que un principio en sí lo que querríamos proponer es la concreción de los principios de integridad y objetividad. Así consideramos que sería recomendable incluir que, encaso de que un funcionario fuera incapaz de resolver una cuestión, ya sea por un asunto de conflicto de intereses o por falta de conocimiento (y es este segundo punto el que realmente queremos enfatizar), transfiriera el asunto a un compañero. Se pretende evitar así los casos de incompetencia fácilmente evitables y que podrían traer causa de grave trastorno a los ciudadanos.
ResponderEliminarY es que obtener una respuesta incompleta o incluso errónea de unas instituciones relativamente jóvenes y que no gozan aún de la plena confianza del ciudadano podría dar lugar a una mala reputación que, de expandirse, o incluso generalizarse, podría dar lugar a un alejamiento de las Instituciones comunitarias, precisamente el efecto contrario al que se pretende conseguir.
M.P. Aguinaga
Abogada del Estado de los Países Bajos
Desde Bulgaria, nos gustaría profundizar en el primero de los principios de la función pública que deben guiar a los funcionarios de la UE, el del compromiso con la UE y sus ciudadanos. Dicho principio insta a los funcionarios a reconocer que las instituciones de la Unión Europea existen para servir a los intereses de la Unión y de sus ciudadanos, y por tanto, a evitar que cuando se planteen conflictos entre los intereses de un Estado Miembro (EM) y los de la UE, los funcionarios de los EM no actúen en provecho de su propio Estado. De esta forma, podríamos sugerir un nuevo principio más concreto: el principio de probidad (que significa: “rectitud de ánimo, integridad en el obrar”). Este principio, instaría al funcionario público a actuar con rectitud y honradez, procurando satisfacer el interés general y desechando todo provecho o ventaja personal, obtenido por sí o por otra persona, y también le obligaría a exteriorizar una conducta honesta. Como podemos observar, esta descripción supone una declaración clara y concisa de la actitud que deben adoptar los funcionarios públicos.
ResponderEliminarAdemás, el principio de probidad, cumple las finalidades de la declaración del DPE de promover elevados niveles de comportamiento de las instituciones, impactar favorablemente la cultura de estas y aclarar valores que la UE ha de demostrar mediante su conducta. Por otra parte, también contribuiría a reforzar el establecimiento del Mercado Único, ya que uno de los supuestos necesarios para su funcionamiento es el de procurar satisfacer el interés general.
En lo que respecta a Bulgaria, como sabemos, ahora precisamos de ayuda exterior para poder explotar eficazmente nuestros recursos, y desgraciadamente, padecemos de ciertos problemas de corrupción en nuestros propios órganos. Confiamos en que el principio de probidad, de ser practicado por todos los funcionarios públicos de la UE, constituya una ayuda importante tanto para la modificación de la infraestructura institucional del país como para los dos problemas a los que nos hemos referido al principio de este párrafo.
Maria Errasti, Abogada del Estado de Bulgaria
Fernando Sáinz de Aja, Ministro de Asuntos exteriores de Bulgaria
Desde Letonia queremos animar al actual Defensor del Pueblo Europeo, el griego Nikiforos Diamandouros, y con carácter general a quien desempeñe el cargo de DPE en futuras ocasiones, a reglar la actuación de los funcionarios públicos europeos teniendo como centro de referencia su función principal, es decir, investigar las reclamaciones por mala administración por parte de las instituciones y organismos de la UE.
ResponderEliminarPara el buen funcionamiento de la actuación de los funcionarios públicos europeos, queremos recordar que los principios básicos de toda administración se centran en el principio de eficacia, o sea, capacidad para lograr los cometidos que deben desempeñar, el principio de jerarquía, el de descentralización y desconcentración de las competencias.
Esto puede parecer suficiente para un ejercicio efectivo de los cargos de los funcionarios, cumpliendo cada uno con sus cometidos y sin interferir en las competencias de los demás. Sin embargo, en la practica esto no asegura un buen funcionamiento de la administración a nivel europeo, ni de la labor de sus funcionarios públicos.
Por ello, sugerimos al Defensor del Pueblo Europeo que tenga en cuenta el principio de coordinación y su efectivo cumplimiento.
Este principio de coordinación debe reglar la actuación de los funcionarios públicos europeos, poniendo en común sus actuaciones y enlazando sus funciones llevando al correcto funcionamiento del conjunto de las instituciones.
En definitiva se trata de conseguir una unidad de actuación que lleve a conseguir el cumplimiento de los demás principios básicos que reglan la actividad de los funcionarios públicos europeos. La coordinación, tanto entre los miembros de una institución como entre instituciones distintas adquiere una enorme prioridad para encontrar la eficacia que comentamos al principio. Por tanto, el Defensor del Pueblo Europeo debe regular la existencia de una buena comunicación dentro de las instituciones europeas y entre las distintas instituciones al mismo tiempo.
En conclusión, sugerimos al DPE que regule el principio de coordinación para conseguir una unidad de actuación que haga eficaz la labor de las instituciones europeas.
Aarón Domínguez Domínguez, Abogado de Estado de Letonia
Sara Ruiz Díez, Ministra de Asuntos Exteriores de Letonia
Como funcionaro público de un país miembro de la UE, considero muy positivo este Proyecto del DPE, en tanto que hoy en día la posición de funcionario público queda, en demasiadas ocasiones, desvirtuada debido a la poca rectitud de ciertos funcionarios.
ResponderEliminarLos principios arriba recogidos son totalmente necesarios y esenciales, pero desde mi posición considero que falta un principio, que puede parecer no demasiado relevante, pero que en la práctica tiene elevada importancia. Tal principio es el de confidencialidad.
En este sentido, todo funcionario público ha de guardar discreción respecto a los hechos e informaciones que tenga conocimiento en el seno del ejercicio de sus funciones (independientemente si el asunto se califique como confidencial o no). Este principio exige el compromiso responsable y leal de cada funcionario público. Gracias a la confidencialidad, se podrá evitar que los asuntos públicos sean objeto de manipulación.
Obviamente, tal principio tiene sus límites, como por ejemplo el derecho de información por parte de los ciudadanos.
Por lo tanto, sugiero que el incipiente Proyecto, no pase por alto el principio de confidencialidad, pues completa la esencia de los principios de integridad y transparencia.
Antón Adanero Guinea, Abogado del Estado de Irlanda.
Considero que uno de los principios generales que deben guiar la acción del funcionario, es la idoneidad profesional. Creo que un contexto de competencia implica aspectos formativos y profesionales que se den en el sujeto de forma dinámica y compleja, y que permitan en el funcionario versatilidad y desempeño de sus funciones, a partir de las normas y exigencias contextuales del entorno en que se encuentra. Y creo que un contexto europeo, como en el que trabajo, requiere un gran esfuerzo, profesionalidad y formación, ya que se está ante una posición de gran responsabilidad.
ResponderEliminarLiteralmente el principio de idoneidad tiene como expresión "“que adquiere su relevancia como calificador del desempeño del sujeto competente, al expresar el nivel esperado de este, en correspondencia con los requerimientos y normas establecidas por el contexto socio profesional”.
Por último resaltar que para cumplir con este principio fundamental a mi parecer, es necesario: tener un evidente desempeño de las funciones; que exista una coexistencia entre el desempeño de las funciones y las normas que guían el trabajo; tener en consideración las exigencias y normas inherentes a la profesión, cargo,...; tener capacidad para adaptarse a los cambios que se produzcan y a toda situación que requiere una atención más personal con cualquier tipo de ciudadano; por último es un elemento que guía la actuación y modifica los saberes y competencias desde el proceso de desempeño profesional del sujeto.
Como funcionario público del Estado de Luxemburgo considero fundamental este principio, ya que el hecho de representar a mi país y hablar por él, exige como mínimo un nivel de profesionalidad y saber estar.
Juan Berga Socías
Abogado del Estado de Luxemburgo
Desde el punto de vista de Bélgica, estamos de total conformidad con los principios establecidos por el Defensor del Pueblo Europeo en el marco del desarrollo de las distintas funciones públicas. Especialmente, nos parecen de vital importancia los principios de “transparencia y objetividad”.
ResponderEliminarSin embargo, nos gustaría destacar uno de los principios que consideramos más importantes para la eficacia de la actuación y la función pública: el reconocimiento de las mismas por parte de los ciudadanos europeos. Por tanto, nos gustaría enfatizar en este comentario el esfuerzo que tienen que hacer las instituciones europeas para hacer crecer en los ciudadanos la confianza en las mismas y, el sentimiento de apoyo que han de recibir los ciudadanos de la UE. Queremos fomentar que la relación existente entre el ciudadano y el Estado en el ámbito nacional, se dé de manera análoga entre los ciudadanos de la Unión, y Europa.
Para fomentar este vínculo de confianza entre ciudadanos e instituciones, creemos que hay que potenciar no sólo la publicidad de las distintas instituciones de la UE, sino también las funciones de éstas y las herramientas que tienen los ciudadanos para ejercer sus derechos en el marco de la Unión Europea. No se trata más que de acercar las instituciones y el uso efectivo de las mismas a los ciudadanos. ¡Queremos que los ciudadanos de la Unión se sientan plenamente Europeos!
Este principio, junto con los de cooperación y coordinación de los Estados, impulsaría más aún el camino que Europa ha seguido durante los últimos años, y que se dirige a la total unidad de los Estados miembros como una única potencia consolidada y firme.
Paula Izu Zabalza, Ministra de AAEE de Bélgica
Patricia Arrieta Munduate, Abogado del Estado de Bélgica
El defensor del pueblo tras investigar los casos de mala administración en las actividades de las instituciones de la UE ha llegado a la conclusión de que los funcionarios deberían disponer de una declaración clara y concisa de los principios de los funcionarios europeos. Por ello se ha elaborado el proyecto de declaración de principios de la función pública para los funcionarios de la UE.
ResponderEliminarDesde Eslovenia consideramos que la creación de este proyecto implica una capacidad de autocrítica y un deseo de mejora por parte de los funcionarios de la UE, que ha de ser reconocido. Además creemos que los principios establecidos en el proyecto son todos necesarios para que la actividad funcionarial europea funcione correctamente.
Sin embargo, a los principios de integridad, objetividad, respeto a los demás y transparencia sería preciso añadir el principio de "INDEPENDENCIA". La importancia de este principio deriva de el hecho de que los funcionarios y sus tareas están sometidos, en muchas ocasiones, al control de los órganos políticos y a las líneas de actuación que éstos deciden llevar a cabo. Por tanto, es necesario que la actividad de los funcionarios de la UE goce de la independencia necesaria para que puedan ejercer sus funciones de manera objetiva, justa, imparcial y sobre todo, no influída por intereses políticos.
En conclusión, el principio de independencia es necesario para garantizar una buena marcha dentro de la Unión Europea de la actividad funcionarial ya que garantiza que las decisiones de actuación estén supeditadas a los intereses de la comunidad y no condicionadas por otros órganos e intereses.
Ana Mozas Mozas, Ministra de AAEE de Eslovenia
Teresa Cano Arias, Abogada de Estado de Eslovenia
En Finlandia somos un Estado social con un amplio aparato burocrático, entre los factores decisivos de este cuerpo podemos destacar el de una típica burocracia basada en el imperio de la ley; nuestro sistema político de consenso, que pone el énfasis en la solución de los problemas comunes; la libertad de palabra y nuestra prensa activa; una administración abierta y transparente; una sensible sociedad civil, y la excepcionalmente fuerte tradición igualitaria nórdica.
ResponderEliminarEl principio más importante en Finlandia siempre ha sido que todos los actos de la administración pública sean realmente públicos, abiertos a la crítica de otros funcionarios, de los ciudadanos y de la prensa. Todos los documentos del gobierno están al alcance de cualquiera. Este sistema es completamente diferente del vigente en la UE o en muchos de sus estados miembros. Por ello, queremos transmitir al Defensor del Pueblo Europeo la importancia del principio de transparencia que de debe estar presente en cualquier actuación de los funcionarios público europeos.
La administración de Finlandia siempre ha sido modesta, humilde y cercana a la necesidad de los ciudadanos. Está formada por empleados bien capacitados y cuya acción está guiada por el espíritu democrático. Así pues, la mayoría de los funcionarios despacha sus asuntos personalmente desde el principio hasta la fase de decisión sin la intervención de sus superiores. Los funcionarios son responsables vertical y horizontalmente de sus acciones. Asimismo, están obligados a informar de sus tareas y de sus actos. No creemos en el principio de jerarquía administrativa, creemos en la libertad e independencia del funcionario y en la plena responsabilidad de y sobre sus actos.
La actividad pública en la UE habrá de estar inspirada por los principios de eficacia, economía y eficiencia, cumpliendo con diligencia las tareas que le correspondan o se le encomienden, resolviendo dentro de plazo los procedimientos, ejerciendo sus atribuciones según el principio de dedicación al servicio público y tratando con la debida discreción los asuntos de que conozca.
Una Administración abierta y transparente trabaja con una mayor eficiencia y eficacia, y permitirá que los ciudadanos se sientan más integrados en la Unión.
Alberto Iparraguirre, Ministro de AAEE de Finlandia
David Arbués, Abogado del Estado de Finlandia
Estamos plenamente de acuerdo con los principios recogidos por el Defensor del Pueblo Europeo en el proyecto acerca de los principios que deben regir la función pública en la Unión Europea. Especialmente interesantes son el de compromiso con los intereses de la Unión y sus ciudadanos y el de respeto. Un principio más general y por tanto quizás menos práctico, pero que recoge la finalidad perseguida por los principios ahora mencionados, es el principio de solidaridad.
ResponderEliminarPara conseguir la efectiva unión entre los distintos estados miembros, y conseguir la paz y la cooperación entre ellos en las distintas materias como establecía la declaración de Shuman, es necesario que cada uno de los miembros de la Unión, pero especialmente sus funcionarios que son quienes mejor y principalmente encarnan el espíritu europeo, vivan la solidaridad con todos los ciudadanos miembros. Es importante recordar, en consonancia con el principio presente en el proyecto referente al compromiso, que el bien de la Unión Europea es el bien de sus ciudadanos, y que perseguir otro fin que no sea el del servicio y la mejora de las condiciones de vida de los ciudadanos de los distintos estados miembros, sería traicionar el espíritu de la Unión y un desvío de su fin último.
Este principio llevará a que desde las distintas instituciones europeas se respeten la historia, la cultura y las tradiciones de cada estado miembro sin ningún tipo de discriminación. Además los presupuestos y las políticas que se adopten tendrán en cuenta a los países más pobres, renunciando cuando sea necesario a políticas más ambiciosas pero que hacen aumentar las diferencias entre los estados, para preocuparnos en primer lugar del desarrollo común. Este principio de solidaridad, junto con el resto de principios del proyecto, llevados a la práctica con responsabilidad por parte de los funcionarios europeos, supondrá una gran ayuda para el efectivo logro de los fines de la Unión Europea.
Alberto Pérez Herrera
Ministro de Asuntos Exteriores de Chipre
Desde España, el proyecto presentado por el Defensor del Pueblo europeo acerca de elaborar una declaración que recoja los principios de la función pública nos parece una magnífica idea y es que, nunca viene mal recordar a las personas los principios sobre los que se creó la Unión Europea; es muy fácil desviarse del camino marcado y la confianza es una valor que se construye día a día y que puede perderse con gran facilidad. Sin lugar a dudas, esta declaración conseguirá el objetivo que pretende: “generar confianza” entre el ciudadano y la unión europea así como, fortalecer a la Unión Europea como institución.
ResponderEliminarAdemás de los principios ya propuestos, nos gustaría añadir un matiz o un principio relacionado con el de compromiso: la fidelidad. Ésta dice mucho en sí, ya que, la fidelidad es la capacidad o virtud de dar cumplimiento a las promesas, a la palabra dada. Y es que creemos que los funcionarios deben mostrarse fieles a la Unión y a los ciudadanos, es fundamental cumplir con los pactos y compromisos adquiridos si pretendemos ganar su confianza.
Por otro lado, también consideramos importante tratar al ciudadano de “tu a tu” es decir, ser cercanos con él. A veces la apariencia de ser una institución en una posición superior asusta y eso es lo que hay que evitar; la Unión quiere llegar al ciudadano pues bien, sus funcionarios tienen que transmitir esa cercanía, que el ciudadano se sienta escuchado.
Marina Ayechu Sanz
Abogada del Estado de España
Informe del Tribunal de Justicia de la Unión Europea en relación con Consulta pública del Defensor del Pueblo Europeo sobre el proyecto de declaración de principios de la función pública para los funcionarios de la UE:
ResponderEliminarComo representantes del órgano jurisdiccional de la Unión, queremos destacar la legalidad como principal virtud que debe caracterizar la actuación de nuestros funcionarios. Dentro del principio de integridad que se trata en la consulta, se menciona brevemente la legalidad al hablar de que para cumplir tal principio “no basta con actuar dentro de la legalidad”. No nos parece que esta breve mención sea suficiente para mostrar al funcionariado Europeo la enorme importancia que una actuación conforme a la legalidad tiene en el funcionamiento de las Instituciones, pues es clave para la buena marcha y el cumplimiento de nuestro objetivos que se respeten minuciosamente tanto los Tratados como el derecho derivado en el día a día del trabajo institucional.
Por lo tanto, estimamos que el principio de actuación conforme a la legalidad debe ser un principio separado del de integridad, además de ostentar una posición prominente entre los demás principios. Son nuestros funcionarios quienes deben dar ejemplo en primer lugar llevando a cabo los preceptos de nuestro Derecho, además de velar por que la actuación de todos los entes que participan en la Unión sea conforme a tales preceptos, logrando así de esta manera avanzar hacia una Unión más perfecta e íntegra.
Pablo Villa Ramón
Miguel Ángel Zapatero Castrillo
Jueces del Tribunal de Justicia de la Unión Europea
Como representante de España, muestro conformidad con los principios establecidos por el Defensor del Pueblo Europeo en lo referente a las distintas funciones públicas. Más concretamente, me parece relevante el principio de objetividad.
ResponderEliminarEl principio de objetividad en la actuación de las administraciones públicas, engloba dos principios denominados el principio de neutralidad y el principio de imparcialidad. El primero, hace referencia al deber de la administración pública de evaluar los intereses públicos y los intereses privados libremente, sin influencias o preferencias. El segundo, se refiere al deber de sus funcionarios y el personal a su servicio de tratar todos los ciudadanos en el mismo modo, sin prejudicios y sin favores.
Especialmente en mi país, en los últimos años este principio no ha sido respetado, y ha dado lugar a cesamiento en el cargo de diferentes funcionarios. Por lo tanto, me parece importante resaltarlo, para que esto no ocurra en el ámbito europeo, ya que tendría mayor repercusión al representar no sólo a un país sino al conjunto de ellos.
Considero crucial para la eficacia de la actuación y la función pública regirse por el principio de objetividad. Los funcionarios, como sujetos del ámbito público tienen que tener presente que sus decisiones se basarán y argumentaran según lo dispuesto en la ley, y que sus opiniones personales no influirán durante la ejecución de su trabajo.
Elena Larumbe Albisu
Ministra de Asuntos Exteriores de España
El trabajo realizado por el Defensor del Pueblo Europeo es enriquecedor tanto para la Unión Europea como para sus ciudadanos. Gracias a la nueva consulta dirigida a las organizaciones y personas físicas de la UE, el Defensor del Pueblo ayuda a crear una Unión más comprometida, transparente y cercana a sus ciudadanos. A su vez, ayuda a que los ciudadanos de cada país miembro se sientan más europeos. Desde Estonia, creemos que este nuevo proyecto de declaración de principios de la función pública para los funcionarios es idóneo para afianzar los propósitos de la Unión Europea.
ResponderEliminarNos parecen especialmente importantes dos de los principios mencionados en el proyecto: la objetividad y la transparencia. El nuestro es un país pequeño en comparación con otros muchos del resto de Europa, y por eso hacemos especial hincapié en la objetividad. Este principio nos ayudará a afianzar el trato de igualdad entre los países pequeños como el nuestro (con menor poder de influencia) y los grandes países europeos.
La transparencia, por otra parte, hará que el trabajo de los funcionarios sea más claro y cercano a sus ciudadanos. Así, conseguiremos que los ciudadanos se sientan más europeos, y es que ¿qué sería de la Unión Europea sin unos ciudadanos con sentimiento europeo?
Desde Estonia, animamos a nuestros ciudadanos y organizaciones a que expresen su voluntad en esta consulta para poder construir así una Europa mejor.
Baldomero Pena Yáñez, Ministro de AAEE de la República de Estonia
Amaia Dorronsoro Garmendia, Abogada de la República de Estonia
Tras estudiar profundamente el asunto, la Comisión Europea considera que un principio fundamental a aplicar es el principio de proximidad a los ciudadanos. A este respecto, la actividad de la Administración de la Unión Europea debe ejercerse de modo que mantenga una estrecha conexión con el ciudadano europeo. De este modo, acercaremos el espíritu comunitario a nuestros ciudadanos. Otro punto a favor de la aplicación de este principio, es la mayor eficacia que se consigue en la actuación administrativa, de este modo, el ciudadano prodrá acceder facílmente a las administraciones comunitarias, influyendo en su actuación y comunicando a estas cualquier dato de interés. Este principio además, debe ir unido a un aumento en la transparencia de las funciones de la Unión.
ResponderEliminarJorge Salazar, Comisario.
Pablo Forcada, Servicios Jurídicos
Desde el Gobierno de la República Francesa queremos mostrar nuestro interés en añadir un principio de Igualdad a dicha Declaración de Principios de la Función Pública.
ResponderEliminarComo se viene observando en nuestro modelo constitucional desde la Revolución Francesa, donde se proclamó los valores de Libertad, Igualdad y Fraternidad, Francia siempre a defendido la Igualdad como principio fundamental tanto en el ámbito privado como en el de la Administración Pública.
Por ello consideramos que la Igualdad debería regir la actuación de los funcionarios públicos europeos, propiciando asi la equiparación en oportunidades para los ciudadanos de la Unión.
Defendemos que dicho principio crearía un marco de confianza para los ciudadanos en las Instituciones Europeas, junto a los principios de Integridad y de Objetividad, mejorando la Imagen de la Unión y ayudando a evitar la corrupción en el seno de esta.
Por ultimo queremos, con esta propuesta, reforzar la posición de Francia con respecto a la Igualdad. Como se ha ido viendo a lo largo de los años, hay claros ejemplos de la defensa de la igualdad por parte de nuestro pais, como son el apollo incondicional al Instituto Europeo para la Igualdad de sexos, creado en 2010, o el rechazo del acuerdo UE-Mercosur por ir en contra de la Igualdad.
Marta Rodríguez Zúñiga, Ministra de AAEE de Francia.
Iñigo Amezqueta Sainz, Abogado del Estado de Francia.
Todos y cada uno de los funcionarios públicos de la UE debemos hacer lo posible para que nuestros actos se adecuen a los principios propuestos por el DPE. Si conseguimos actuar conforme a ellos, lograremos ganarnos la confianza de los europeos, lo cual es fundamental para el proceso de integración europea y para el aprovechamiento óptimo de todas las ventajas que proceden de la cooperación entre los Estados Miembros.
ResponderEliminarConsideramos, por lo tanto, que el principio de transparencia en la actuación de los funcionarios de la UE es fundamental. Si completamos dicho principio con el deber de informar a los ciudadanos sobre nuestros actos ganaremos credibilidad. Ganar en credibilidad es clave para que los ciudadanos de la UE puedan sentirse seguros en Europa y así, facilitar su movilidad y comunicación a través de los Estados Miembros. Todo esto implica que mayor interacción entre las Instituciones y los ciudadanos europeos será requerida.
Por otro lado, reforzar el control sobre la actuación de las instituciones tampoco estaría de más para garantizar que todos los funcionarios de la UE actuasen conforme a los principios propuestos.
Esperamos que se tengan en cuenta nuestras sugerencias.
Belén García Díaz-Negrete
Servicios Jurídicos del Parlamento Europeo
Tal y como vengo pronunciándome en mis anteriores intervenciones, considero que uno de los retos más importantes a los que debe hacer frente la Unión Europea es el de arraigar un sentimiento europeista en la ciudadanía. ¿Qué mejor medida que predicar con el ejemplo?
ResponderEliminarLa actividad funcionarial europea tiene que ser un ejemplo a seguir por la del resto de los países miembros. La transparencia, la honestidad y la claridad son los tres conceptos clave que tienen que guiar la labor del buen funcionario. Estos requisitos son incuestionables si lo que queremos es transmitir confianza y sensación de cercanía a la ciudadanía europea.
No obstante, con todo lo anterior no pretendo exigir que el funcionario europeo deba ser un super hombre. Tan sólo aludo al ideal del buen hacer que todos llevamos dentro a la hora de llevar a cabo nuestra actividad laboral. Si bien, ese buen hacer es especialmente trascendente en el caso de los funcionarios europeos por ser la imagen de algo que cada día nos debe quedar más cerca: Europa.
Juan Pablo Valdés Regalado
Servicios jurídicos del Parlamento Europeo.
Como representantes del Estado de Eslovaquia, queremos proponer como principio relevante en la actuación de los funcionarios públicos europeos, el principio de cooperación. Los funcionarios públicos deben estar al servicio de los ciudadanos y de las instituciones públicas, por ello, proponemos que su actuación debe contar con una dedicación plena a estos entes. Ponemos especial énfasis en lo relativo a los ciudadanos, ya que en Eslovaquia fue el ciudadano quien mediante la vía del referéndum decidió pasar a formar parte de la UE. De este modo, proponemos que los funcionarios dentro de las instituciones europeas actúen teniendo en cuenta las necesidades ciudadanas, y no solo atendiendo a los "dictados" de países que cuentan con una mayor relevancia dentro de la UE.
ResponderEliminarEn definitiva se trata de mejorar los cauces de transmisión de las inquietudes de todos los ciudadanos europeos a las personas que trabajan por ellos en Europa (funcionarios), frente a las presiones de Gobiernos y grupos empresariales que pueden condicionar la actuación de éstas.
Abogado del Estado de Eslovaquia, Jorge Casañ Vázquez.
Ministro de AA.EE de Eslovaquia, Rubén Navarro Vitoria.
Dinamarca se encuentra a la cabeza de los países con menos casos de corrupción en el ámbito de la función pública. Este hecho no es fruto de la casualidad, dado que la honestidad y la integridad en el ámbito laboral, y más aún cuando se está al servicio de la sociedad, son valores muy arraigados en la cultura danesa.
ResponderEliminarDesde las instituciones públicas danesas se ha seguido siempre una política de tolerancia cero en relación a la corrupción, y desde nuestra experiencia consideramos primordial que a nivel europeo se trabaje por afianzar dicha línea de actuación. En este sentido, consideramos que el Código de conducta anti-corrupción existente en Dinamarca y elaborado por la Autoridad de Empleo Público debería constituir una referencia a la hora de trabajar por la integridad efectiva del funcionariado europeo. Uno de los propósitos de dicho Código es fomentar la ética en el trabajo y erradicar cualquier situación de conflicto de intereses, de tal forma que primen los intereses generales sobre los particulares. Muestra de ello, por ejemplo, es que los empleados públicos daneses pueden recibir regalos de protocolo como un chocolate, un libro o una botella de vino única y exclusivamente con ocasión del 25º aniversario de servicio público. Como pueden observar somos tajantes en este aspecto.
De fomentarse esta conducta en el ámbito europeo se lograría una mayor credibilidad de la función pública y, en consecuencia, una mayor confianza de la ciudadanía en las instituciones comunitarias.
Por ello, en nuestra opinión, resulta fundamental que desde todas las instituciones de la Unión Europea se trabaje por fomentar un comportamiento íntegro de sus trabajadores en aras de un funcionamiento más eficaz y eficiente del aparato burocrático.
Mª del Mar Larrondo Echenique, Ministra de AAEE de Dinamarca
Iñigo Arrieta Rodríguez, Abogado del Estado de Dinamarca
Desde 2003, un griego, Nikiforos Diamandouros, está ocupando uno de los puestos más destacados en la Unión Europea: Defensor del Pueblo Europeo. En 2010, recibió el apoyo de 340 eurodiputados en una votación secreta, siendo reelegido por el Parlamento Europeo hasta 2014.
ResponderEliminarEs evidente que, hasta ahora, ha venido cumpliendo de forma efectiva con su papel de encargado de investigar reclamaciones de los ciudadanos sobre casos de mala administración en las instituciones de la UE. Para seguir estando orgullosos de la labor que está desempeñando, nos gustaría aceptara nuestra propuesta en cuanto a la adopción de un principio básico que consideramos que debiera reglar la actuación de los funcionarios públicos europeos.
Este principio al que nos referimos es el de la objetividad. En todo caso, los funcionarios deberán guiarse por las pruebas existentes, sin permitir que sus relaciones personales de amistad o enemistad puedan influirles en la toma de sus decisiones. Tendrán que ser capaces, en todo momento, de separar vida personal, así como todo lo que ésta conlleva, y vida profesional. Deberán, por tanto, quedar libres de cualquier prejuicio que pueda llevarles a adoptar soluciones poco apropiadas o, incluso, injustas.
Su plena disposición a escuchar cualquier opinión o propuesta es algo que deberá caracterizar a todos y cada uno de ellos.
Así mismo, los funcionarios tendrán que evitar la comisión de errores. No obstante, de producirse éstos y siendo conscientes de ello, deberán reconocerlos y, en la medida de sus posibilidades, tratarán siempre de solventar todo problema que haya podido surgir como consecuencia de los mismos.
En aquellos casos en los que los funcionarios tengan que evaluar a dos o más personas, deberán basarse exclusivamente en lo que disponga la ley respecto a méritos, igualdad y capacidad de las personas no teniendo en cuenta otras apreciaciones o circunstancias de carácter más subjetivo.
Dicho esto, nos gustaría que el DPE valorara nuestra propuesta de forma positiva para cumplir son su objetivo de lograr «un impacto favorable en la cultura administrativa de las instituciones de la Unión Europea».
María López Fernández, Ministra de AAEE de Grecia.
Desde el punto de vista de Lituania, de entre los principios que deben guiar a los funcionarios de la UE recogidos en el proyecto de declaración, destacamos un matiz del primero: “el compromiso con la Unión Europea y sus ciudadanos”. Lo que nos parece más relevante a este tenor es el hecho de que los funcionarios deban desempeñar sus funciones de la mejor manera posible y dar buen ejemplo a los demás.
ResponderEliminarConsideramos este “requerimiento” lo suficientemente importante como para considerarlo por sí mismo como una sugerencia al DPE de un nuevo principio que completara la reglamentación de la actuación de los funcionarios públicos europeos: COMPETENCIA.
Según nuestro arbitrio, se podría considerar “competente” a aquel funcionario de la UE que además de saber (implicación directa de conocimiento constantemente actualizado), supiera hacer y transmitir (lo que supondría tener ciertas habilidades especiales), así como valorar las consecuencias de ese saber hacer desde un punto de vista objetivo (tal y como recoge el principio de objetividad: “deben estar dispuestos a reconocer y corregir errores”).
Las competencias a las que nos referimos son los comportamientos formados por las destrezas motoras y las diversas informaciones que hicieran posible llevar a cabo la actuación de los funcionarios no sólo de una manera íntegra, objetiva, transparente y con respeto hacia los demás; sino también de una manera eficaz y sobre todo competente .
De este modo, creemos que efectivamente se fomentaría la confianza de la que venimos hablando de los ciudadanos en la función pública europea y en las instituciones de la UE.
Silvia Ruiz de Alda Iparraguirre, Abogada de Estado de Lituania.
Bea Ron Elizalde, Ministra AAEE de Lituania.
Al hilo de la propuesta de los Servicios Jurídicos del PE, es esencial concretar el principio de transparencia para generar confianza y seguridad en el ciudadano europeo. Este principio no puede entenderse de forma meramente pasiva, como si se tratara de demostrar al ciudadano que los funcionarios actuamos conforme a la legalidad y ya. La transparencia tiene que manifestarse como una actuación activa por parte de las instituciones europeas de información. El ciudadano no solo tiene que saber que en Europa no se viola la legalidad, tiene que saber también qué se hace en Europa, qué tareas desempeñan los funcionarios, qué proyectos se están llevando a cabo, etc. Por ello, el principio de transparencia ha de ir necesariamente ligado al principio (e incluso deber) de información.
ResponderEliminarAdemás, una actuación así aumentaría la presencia pública de Europa y su cercanía a los nacionales de cada Estado Miembro, que, si bien es creciente, aún hoy queda lejos de lo pretendido. Ello contribuiría acrecentar la conciencia de los ciudadanos de su condición europea.
Otros principios que algunos representantes de Estados Miembros ya han sugerido pero me parecen especialmente necesarios son el principio de coordinación entre las distintas Administraciones (que lleva parejo una mayor eficacia, principio que también considero indispensable), principio de no discriminación (en este caso referido especialmente a la igualdad de trato a todos los ciudadanos europeos, sin discriminar en razón de su nacionalidad) y el principio de independencia de los funcionarios (que en algunos casos se manifestará en un sistema de incompatibilidad laboral).
Beatriz Simón Yarza, Presidenta del Parlamento Europeo
Desde nuestra pequeña isla en mitad del Mediterráneo, recibimos con entusiasmo esta declaración de principios del Defensor del Pueblo Europeo, debido a que a los estados que, como Malta, estamos lejos de donde se "trabaja" Europa, puede entrarnos la desconfianza en una organización de tantas personas en la que se pueden mezclar tantos intereses, y cuyos principios de actuación no están claramente fijados.
ResponderEliminarUn principio que nos gustaría que se tuviera en cuenta es el principio de no discriminación por motivos de peso demográfico o económico. Esta discriminación podría darse contra estados más pequeños que los primeros miembros de la Unión, que por su situación geográfica y por otros factores, son quienes más personas aportan a los diferentes cuerpos del funcionariado de la Unión.
Por lo tanto, consideramos relevante este esfuerzo por hacer una Europa más transparente y, como consecuencia, más fiable y eficaz.
Pedro Nozal Serrano.
Ministro de Asuntos Exteriores de la República de Malta.
A pesar de que en nuestro país el aparato burocrático no haya alcanzado las dimensiones que tiene en otros países de la Unión Europea (los funcionarios no representan ni el 1% de la población checa), nos parece importante y necesario el proyecto del Defensor del Pueblo Europeo sobre los “Principios de la función pública que deben guiar a los funcionarios de la UE”.
ResponderEliminarTodos y cada uno de los principios propuestos son imprescindibles para el buen funcionamiento de las instituciones europeas, desde el básico y genérico compromiso con la Unión Europea y sus ciudadanos, hasta el concretísimo respeto en el trato, pasando por la integridad, la transparencia y la objetividad.
Desde nuestro punto de vista, sin embargo, se hace necesario resaltar los procedimientos por los que se accede a la función pública. En este aspecto nos parece importante resaltar los principios de mérito y capacidad, que aseguren las cualidades necesarias en el personal para el correcto desarrollo de sus funciones.
También podría entrar en la lista de principios rectores de la función pública europea el de puesta a disposición o intercambio, que permita incluir en ella una realidad que tiene lugar en la Unión: el intercambio de funcionarios entre la Comisión Europea y los Estados miembro. Este principio está en plena sintonía con los derechos de libre circulación de trabajadores y con el espíritu mismo de la Unión Europea.
Alba Campanera Sáenz de la Torre, Abogada del Estado de la República Checa.
Marta Montes Rodríguez, Ministra de Asuntos Exteriores de la República Checa.
Desde el Reino Unido lamentamos los sucesos que recientemente han sacudido al Parlamento Europeo, poniendo en duda la honradez de los funcionarios y diputados europeos. Nikki Sinclaire ya destapo hace unos meses practicas poco honradas por parte de eurodiputados, incluidos los británicos Robert Sturdy (conservador) y Peter Skinner (laborista). Hace unos días ademas el escándalo de los sobornos a diversos eurodiputados puso nuevamente en entredicho no solo su propia honradez, sino la de todo el sistema.
ResponderEliminarAplaudimos ciertamente la iniciativa de Nikiforos Diamandourous, (Defensor del Pueblo Europeo) pero no podemos negarnos que hubiera sido mejor prever antes que curar. Consideramos que la la lucha contra la falta de trasparencia e integridad deberían en consecuencia profundizarse.
Los funcionarios de la Union Europea no deben solo mantener un comportamiento intachable éticamente, especialmente si consideramos que en sus manos están los impuestos de todos los ciudadanos de la Unión, sino que deben evitar ante todo comprometer la solidez del sistema.
En esta linea nos gustaría resaltar los conflictos de intereses que surgen en la Eurocamara, ya que muchos parlamentarios poseen otro empleo aparte de su escaño. Nos gustaría proponer una prohibición en esta materia: ningún funcionario europeo debería tener un segundo empleo.
La medida que proponemos se fundamenta en la visión que todos los ciudadanos tienen de la función publica europea: los funcionarios no deben centrarse en maximizar sus ingresos, sino en aumentar con sus decisiones y acciones el bienestar de los ciudadanos.
En consecuencia el Proyecto de Función Publica no solo debe prohibir comportamientos que conlleven un conflicto de intereses para los funcionarios, sino que debe ir mas allá, poniendo los medios concretos para que estos no se produzcan en absoluto.
En lo relativo al principio de trasparencia nos preguntamos si, nuevamente, las instituciones europeas no deberían ir mas allá. Sería interesante poder contar con un órgano que, aleatoriamente seleccione a determinados funcionarios y los someta a un escrutinio donde deben motivar sus acciones y decisiones.
Creemos que equiparar opinión pública con medios de comunicación no es adecuado: a pesar de los recientes escándalos, la mayoría de funcionarios europeos creen en las instituciones y en el proyecto Europeo común, dedicando incontable horas al día mientras están a cientos de kilómetros de sus hogares.
Ludovico Mastrocinque García
Ministro de Asuntos Exteriores de Reino Unido
Desde la República de Polonia, tras lo dicho por otros Estados y guiándonos por los valores establecidos en nuestra propia Constitución consideraremos la lealtad y el fomento del bien común como los principios fundamentales que han de regir la conducta de los funcionarios europeos.
ResponderEliminarEn primer lugar la lealtad a la Unión Europea, a sus Instituciones y Órganos ha de ser la base sobre la que se configuren el resto de principios rectores de la función pública pues sin esta quedan vacíos de contenido, al ser incompatible el ejercicio de unos determinados valores sin la lealtad a estos. Pues citando a Chesterton: "Es difícil dar una definición de la lealtad, pero quizás nos acercaremos a ella si la llamamos el sentimiento que nos guía en presencia de una obligación no definida".
Es esta falta de lealtad la que dio pie al reciente escándalo de los eurodiputados que cobraban dietas por un trabajo que no realizaban y en el cual desgraciadamente nos hemos visto implicados, aprovechando ahora para pedir disculpas al resto de Estados Miembros y al pueblo europeo.
En cuanto al fomento del bien común, si de la lealtad decimos que ha de ser la base y fundamento, el fomento del bien común ha de ser el fin al que se oriente el ejercicio de la función pública, ya que es la pérdida de este sentido la que da lugar a los problemas de conflictos de intereses, falta de confidencialidad, tráfico de influencias..., en una palabra corrupción.
En conclusión todo aquello que se quiere evitar con la promulgación de unos principios de conducta para los funcionarios públicos europeos, resultará inútil si entre ellos no destacamos la base y el fin que han de tener los mismos.
Artículo de El Mundo ?Eurodiputados que cobran sus dietas y escapan? http://www.elmundo.es/elmundo/2011/03/09/union_europea/1299662950.html
María del Carmen del Prado Montoto. Abogada del Estado de Polonia.
David Rojas Goicoechandía. Ministro de AA.EE. de Polonia.
Todos los principios mencionados en este blog deben regir la actuación de los funcionarios públicos europeos, sin embargo me gustaría dedicar la atención que igualmente merecen los principios éticos, los cuales se descuidan con cierta frecuencia.
ResponderEliminarEn concreto quisiera resaltar un principio que ha sido recientemente quebrantado: el principio de integridad. Dicho principio deriva de un valor fundamental como es la dignidad humana, la cual viene recogida en el artículo 2 TEU referente a los valores de la UE.
Y es que en todo momento hay que comportarse con la honestidad de un auténtico profesional. Ser profesional no es únicamente ejercer una profesión sino que implica realizarlo con profesionalidad, es decir, con absoluta lealtad a las normas deontológicas y buscando el servicio a las personas y a la sociedad por encima de los intereses egoístas.
Con ello quisiera apoyar las declaraciones de Jerzy Buzek tachando de intolerables casos como el de Ernst Strasser, Zoran Thaler o Adrian Severin y a la vez poner de manifiesto la importancia que merece dicha rectitud entre los funcionarios públicos.
Francisco Gutiérrez Moreno,
Ministro de AAEE de Suecia
FUENTE:
http://www.expansion.com/2011/03/31/economia/1301606957.html
http://www.aceb.org/v_pp.htm#int
Desde Italia queremos expresar nuestra total conformidad con los principios establecidos por el Defensor del Pueblo Europeo; ya que los principios propuestos son de vital importancia para reglar la actuación de los funcionarios públicos.
ResponderEliminarAun así, consideramos que para que la actuación de los funcionarios públicos sea la más correcta (óptima), debe estar sometida también al principio de eficacia, tal y como se recogió en el Código italiano de comportamiento de 28 de noviembre del 2000.
Con este principio lo que pretendemos es mejorar la calidad de los servicios que prestan los funcionarios públicos. Dicha calidad debe ser medida en función de los resultados de los servicios prestados.
Con la implantación de este principio queremos fomentar el cumplimiento de los objetivos previamente fijados, objetivos que están dispuestos por el propio ordenamiento, así como: la atención e información al ciudadano, el fácil ejercicio de los derechos y cumplimiento de las obligaciones, actuar de manera objetiva e imparcial, etc.
Al fin y al cabo todo se reduce a conseguir una prestación de servicios con unos índices de calidad óptimos, este es nuestro objetivo principal. ¿Cómo llegar a él? Respondiendo de manera regular y continua a las necesidades y expectativas de los ciudadanos.
Destacamos este principio pues entre los objetivos indicados en la declaración de misión del Defensor del Pueblo Europeo se incluye el de generar confianza a través del diálogo entre los ciudadanos y la Unión Europea; objetivo que, en caso de no actuar eficientemente, quedaría incumplido, ya que se daría lugar a la desconfianza de la sociedad respecto de la acción pública ejercida por los funcionarios e incluso a su cuestionamiento, provocando una clara asincronía entre los ciudadanos y las instituciones Europeas.
Ane Martín Larríu, Ministra de AAEE de Italia.
Paula Balda Reta, Abogada del Estado de Italia.
Desde el Consejo de Ministros queremos transmitir la enorme importancia que supone la publicación del informe de consulta sobre los principios del funcionaria do publico europeo.
ResponderEliminarSin duda, creemos que los funcionarios públicos europeos deben actuar conforme a unos principios establecidos que guíen sus practicas. Conforme a estos principios nos gustaría sugerir dos que creemos que deben tener especial importancia en el ejercicio de la potestad publica.
En primer lugar, el principio de coordinación. Este principio se remite a que el conjunto de funcionarios públicos europeos proceden de distintos lugares del continente europeo, donde se establecen diferentes practicas, diferentes maneras de actuar, que pueden ser contradictorias a la hora de resolver conflictos. Por lo que creemos que el principio de coordinación debería jugar un papel relevante en el amito publico europeo, ya que es imprescindible la coherencia.
Por lo que, profundizando un poco mas en este principio, rechazamos el principio sostenido por el Estado miembro de Eslovenia. Creemos que el principio de independencia supondría un enorme menoscabo a la coherencia de la actividad publica. Sin embargo, no estamos defendiendo una posición jerárquica inamovible, sino que el fin buscado es el establecimiento de una serie de principios y directivas que guíen al funcionario publico europeo a la hora de decidir sus actuaciones. Por lo que, la tesis defendida desde el dicho Consejo es que existe una estructura de "coordinar" y "coordinado" que trabajen en grupo a la hora de la consecución de la coherencia y la unidad de criterios en el ejercicio publico.
En segundo lugar, hemos contemplado que el principio de solidaridad en el ejercicio de las funciones publicas. Sin lugar a dudas, unas instituciones intangibles europeas están representadas por el conjunto de funcionariado publico europeo. Esta representación debe estar fundamentada en las personas, que son aquellas que deben sostener las instituciones. Y para el buen funcionamiento de estas, todos aquellos funcionarios que estén en la misma deben ser solidarios con sus compañeros y con las otras instituciones de la Unión Europea.
Esta solidaridad esta fundamentada en la colaboración entre instituciones que faciliten los tramites administrativos y ahorren costes a la Unión.
Pero debemos destacar, desde el Consejo de Ministros, que los principios de integridad, objetividad, transparencia, compromiso y respeto son muy importantes y deben regir en todo momento en las acciones públicas europeas. Sin duda, esta consulta pública supone un avance en el acercamiento entre las instituciones y los ciudadanos europeos con un objetivo común, la correcta convivencia entre ambos.
IGNACIO SÁNCHEZ URZAINQUI
PRESIDENTE DEL CONSEJO DE MINISTROS
El Defensor del Pueblo es una figura que surge en el ordenamiento sueco para prevenir los abusos que pudieran cometerse por la Administración y los jueces sobre particulares, creando así una conexión entre los ciudadanos y el Estado.
ResponderEliminarEl hecho de que exista un Defensor del Pueblo Europeo hace que los países recientemente incorporados como el nuestro sientan una vez más que forman parte de algo y que no sólo como meras piezas. Sino que además, son escuchados dentro de la Unión, lo que ayuda a crear una sensación de pertenencia. De esta forma, nos comprometemos a impulsar la transparencia que intenta promover el Defensor del Pueblo ya que las altas esferas de la política y los negocios a lo largo y ancho del mundo se han visto afectadas por escándalos muy importantes. Además, las recurrentes acusaciones mutuas de corrupción entre los políticos no han cesado de aumentar, así como su conversión dudosa en "líderes naturales" de la lucha contra el fenómeno durante las jornadas electorales.
Así, desde Rumania nos ha parecido interesante, proponer un alto a la corrupción por parte de los funcionarios públicos por dos motivos: el primero por la situación económica que atravesamos, una situación de crisis global, y segundo porque es algo que indudablemente está presente en nuestro país.
Nuestro objetivo, con ello es alcanzar una mayor eficacia, claridad y legitimidad en las líneas político-criminal hasta ahora existentes en la Unión Europea en materia de corrupción, tanto en sus aspectos materiales como institucionales. Y con ello reducir esas protestas, denuncias, reclamos y marchas por parte de una sociedad civil contrariada. En definitiva, para asegurar tranquilidad y confianza a todos los ciudadanos europeos.
Por otro lado, somos conscientes de que la corrupción es inherente al sistema capitalista, y en Rumania es necesario el saneamiento de la corrupción al igual que en otro país con este modelo económico (el caso de España es igualmente evidente). Y lo corroboramos con datos tales como que el porcentaje de PIB que representa la economía sumergida en nuestro país es de un 25%-34% lo cual supone una sustracción a la recaudación del Estado de unos 8-9 millones de euros.
Con ello, podemos concluir que para afrontar la crisis global resulta prioritaria una actitud de tolerancia cero frente a la corrupción, y como representantes de nuestro país, estamos trabajando con gran esfuerzo para ello, pues abogamos por una buena ética ciudadana, de tal forma que podamos progresar y satisfacer al conjunto de ciudadanos de la Unión.
Andrea Enciso Goñi, Abogada del Estado de Rumanía.
María Dolores Rus Sánchez, Ministra de Asuntos Exteriores de Rumanía.
La consulta pública del Defensor del Pueblo Europeo sobre el proyecto de declaración de principio de la función pública para los funcionarios de la UE, cuenta con el apoyo indiscutible de los Países Bajos.
ResponderEliminarDesde nuestro punto de vista consideramos requisitos indispensables los expuestos a lo largo de esta consulta. Sin embargo, creemos que el principio de neutralidad no debería obviarse. Entendemos que los funcionarios deben actuar velando por los intereses legítimos del estado, evaluando objetivamente toda la información y las circunstancias que reúnen a las situaciones concretas y a los sujetos implicados, con equidad, por los intereses de todas las partes. Deben actuar con imparcialidad, evitando favorecer a partes y resguardando los intereses del Estado. Resulta fundamental la búsqueda de un trato equitativo a todas las instancias puestas en consideración a la hora de tomar decisiones.
Toda actuación que derive de la Administración debe tener como sello la verdad y la claridad. Tienen que buscar un lenguaje que no deforme el mensaje que debe transmitirse y ser claros en la transmisión de la información que se propone, ya que son los responsables de que el interlocutor entienda a la perfección el contenido del mensaje.
Marta Gurpegui Gurpegui, Ministra de AAEE de los Países Bajos
Desde el Tribunal de Justicia de la Unión Europea nos gustaría destacar, en primer lugar, esta loable iniciativa por parte del Defensor del Pueblo Europeo, que tiene por objetivo la mejora constante en el funcionamiento de todas las Instituciones Europeas.
ResponderEliminarCon respecto al principio que debe regir en el ámbito del funcionariado europeo, nos gustaría destacar uno que todavía no se ha mencionado y que es el de la información. Podemos como este principio tiene una doble vertiente. Por una parte, entendemos la información en las tareas funcionariales como la transparencia de la que han hablado países como Irlanda o Bélgica, es decir, la motivación y explicación de las tareas que llevan a cabo.
Pero también consideramos que los funcionarios deben tener una tarea publicitaria, de fomento de la participación de los ciudadanos en las Instituciones Europeas, para inculcar el espíritu europeo en ellos. Datos como que tan sólo un cuarto de las quejas recibidas por el Defensor del Pueblo Europeo eran de su competencia no son admisibles, por lo que es necesario promover una mayor integración de los ciudadanos con las Instituciones que los representan y así continuar hacia la Unión definitiva.
Juan González Barredo
Beatriz Zamarbide Artázcoz
Ignacio Zuza Ruiz de Alda
Jueces del Tribunal de Justicia de la Unión Europea
Desde Austria vemos que, al ser una de nuestras mayores características la neutralidad que lo mas importante es la objetividad en los funcionarios. Los funcionarios deben tener la capacidad de decidir sobre los asuntos sin ningún tipo de coacción; aunque somos conscientes de que toda persona por serlo ya tiene una idea formada. Pero la objetividad se consigue cuando se es un funcionario que persigue la igualdad en el trato y el respeto a los demás.
ResponderEliminarEsta igualdad en el trato y el respeto a los demás están recogidos en el art 2 del Tratado de la Unión Europea, por lo que los funcionarios de esta institución deberían ser los encargados de llevarlo acabo.
La idea del Defensor de Pueblo nos parece una idea muy buena para que los ciudadanos se involucren mas en Europa y se sientas escuchados. También es bueno porque así los propios funcionarios ven que es lo que los ciudadanos piensan de ellos y que pueden hacer para cambiarlo.
Hemos encontrado un articulo en el diario El Mundo que refleja muy bien lo que se quiere hacer con esta propuesta.
http://www.elmundo.es/elmundo/2011/02/24/union_europea/1298570550.html
Cristina Bravo de Lallana.Abogada del Estado de Asutria.
Irene Martínez Noval. Ministra de Asuntos Exteriores de Austria.
Dentro de los principios de los actos que deben de guiar la conducta de los funcionarios, en Grecia, los que nos han parecido más relevantes han sido los principios de objetividad y transparencia.
ResponderEliminarAl tratarse de actos de administración que tratarán con diferentes países de la unión los funcionarios han de ser objetivos y no deben guiarse por prejuicios o dejarse influir por los países más poderosos. La razón no debe verse viciada por el poder. De esto se puede relacionar con la discriminación de los países pequeños. Además, los funcionarios no tendrán que desempeñar su tarea administrativa pendiente de la cultura, raza, ideología, religión... del país con el que está desempeñando su tarea, sino que deberán de ser objetivos.
Respecto a la transparencia de sus cometidos administrativos, se tendrá que llevar un control y memoria de todo lo que se registre en el desempeño de la función. También, deberán de rendir cuentas y estar dispuestos a explicar sus actividades. En caso de que cometieran actos ilegales se debería de poder suspenderles e imponerles sus respectivas multas o penas, en función de la ilegalidad cometida.
Por lo tanto, apoyamos la Consulta Pública del Defensor del Pueblo Europeo, y recomienda que se tengan en cuenta las medidas relatadas por Grecia para el control y correcto desempeño de la actividad de los funcionarios.
Gillen Azcue Gallastegui
Abogado del Estado de Grecia
Parafraseando a Robert Schuman "Servir a la humanidad es un deber igual que el que nos dicta nuestra fidelidad a la nación." Servir al Estado a través de las instituciones y organismos europeos, guiados por un sentimiento de deber, es servir a quienes conforman en último término ese Estado.
ResponderEliminarQuizá lo que se ha perdido tras una estructura muy burocratizada, tan necesaria como tendente a difuminar los principios que impulsaron el crecimiento de Europa, es la transparencia.
Viéndose sumido Irlanda en una etapa complicada de nuestra historia económica, veo conveniente hacer un llamamiento a este principio que tanto ha influido en la crisis que hoy aún padecemos. El papel del funcionario en Europa es un papel primordial ya que los diferentes organismos como comisiones articuladas dentro del Parlamento, consejos... no funcionan sin el juicio diario de esos sujetos.
En efecto, la transparencia no debe ser algo única y exclusivamente relegado a las instituciones como principales estandartes de la Unión, sino que debe darse en un plano mucho más pormenorizado, susceptible de aplicación a cada funcionario.
Aunque la situación sea adversa, la transparencia aporta credibilidad, fiabilidad, previsiones claras de futuro y, definitivamente, bienestar a un actor que va adquiriendo protagonismo por momentos en el escenario europeo. El ciudadano.
Iñaki Gordejuela Senosiáin
Ministro de Asuntos Exteriores de Irlanda
Desde Luxemburgo apoyamos la Consulta Pública del Defensor del Pueblo Europeo, ya que como gracias a ella se conseguirá una gran mejora de la que todos nos beneficiaremos.
ResponderEliminarEl Abogado del Estado de mi pais ya ha indicado la importancia del principio de idoneidad profesional. Estoy totalmente de acuerdo con él, pero me gustaría añadir además el principio de responsabilidad a los principios que deberían reglar la actuación de los funcionarios público europeos.
Creo oportuno establecer la responsabilidad del funcionario que incurra en desviación de poder o violación de las leyes, consiguiendo asi una mayor seguridad para los ciudadanos.
Paatricia Martín López, Ministra de AAEE de Luxemburgo.
Alemania es un país que ha encabezado muchos estudios y trabajos sobre el servicio público al ser considerada como la cuna del funcionario moderno y de la carrera administrativa. Tal y como lo explicó Otto Hintze, "Alemania es el país clásico de los funcionarios en el mundo europeo, lo mismo que China en Asia y Egipto en la Antigüedad".
ResponderEliminarEsto se debe a que, desde principios del siglo XX, el derecho alemán de los funcionarios alcanzó un gran desarrollo en Europa y el mundo entero. De hecho, en Alemania es donde se produjo la más fuerte penetración de la idea del funcionario con base en la noción de Estado de Derecho, y donde tuvieron su principal desarrollo los sentimientos de lealtad y protección del servicio público.
De acuerdo con esto, el funcionariado alemán cuenta con una larga trayectoria que ha permitido su perfeccionamiento en aras del efectivo desempeño de sus funciones objetiva y trasparentemente. Ejemplo de ello son los pocos escándalos y conflictos que han tenido lugar en el seno de la Administración germánica.
Por ello, al designar las cualidades que consideramos que debe presentar todo funcionario europeo, damos por hecho que éstas deben ser la objetividad y trasparencia dado que son las piezas fundamentales para que el servicio público funcione. Es más, ninguna administración podría funcionar sin que sus miembros trabajasen para y por el correcto funcionamiento de la misma ya que, de lo contrario, primarían sus opiniones e intereses. Además, todo esto debe llevarse a cabo en un marco de completa trasparencia para que la opinión pública pueda forjar una opinión acerca del desempeño de la función pública lo cual es siempre positivo de cara a ver qué problemas presenta y que soluciones cabría plantear.
No obstante, y a pesar de lo dispuesto anteriormente, consideramos que en el ámbito europeo, el principio que debería regir la actuación de todos los funcionarios es el de compromiso con la unión europea y sus ciudadanos.
Alemania es altamente europeísta. Desde nuestra condición de Estado fundador de este espacio político en el que vivimos, creemos que la promoción de una Europa unida es una tarea que tenemos encomendada. Por ello, tenemos que formar verdaderos funcionarios europeos al servicio de la Unión. No basta con que sean funcionarios de cada uno de los países trabajando en un contexto comunitario. En otras palabras, el funcionariado comunitario debe estar única y exclusivamente al servicio de los intereses de la Unión, sin que los intereses de sus respectivos países de origen puedan incidir en sus decisiones y actuación de forma positiva o negativa. Por ello, Alemania propone un modelo de funcionario europeo en el que se manifieste una absoluta independencia en el desempeño de sus funciones respecto de sus países de origen.
Leyre Ibáñez Adot
Ministra de AAEE de Alemania
Desde la Republica de Hungría consideramos que un principio muy importante a ser incluido dentro de aquellos que deben reglar la actuación de los funcionarios públicos de la Unión Europea es el principio de prudencia.
ResponderEliminarEl principio de prudencia implica que los funcionarios públicos actúen con diligencia y con pleno conocimiento de la situación en la que están tomando sus decisiones, pues estas tendrán consecuencias sobre toda la población de la Unión Europea. Este principio se ve complementado por el de objetividad, si las decisiones tomadas por un funcionario tienen una base sólida de argumentos donde se han tomado en cuenta las consecuencias y son juzgados de forma totalmente objetiva, entonces nos aseguraremos que estas decisiones sean apoyadas por los ciudadanos.
A modo de conclusión se puede decir que el resultado será un alto nivel de confianza en las instituciones que permiten el funcionamiento y desarrollo de la Unión Europea.
Natalia Coellar Medina, Abogada del Estado de Hungría